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El éxito de Superman, aparecido en Action Comics con fecha de portada de junio de 1938, fue espectacular, y sorprendió a propios y extraños. No es raro que, en menos de un lustro, saltara al cine. Desde ahí hasta el presente han sido no pocas las ocasiones en que nuestro héroe, en imagen real y animación, ha sido adaptado, inclusive a la radio…
El origen de Superman
Superman fue creado por dos muchachos de Cleveland, Jerome “Jerry” Siegel y Joseph “Joe” Shuster; ambos eran hijos de emigrantes judíos, aunque Joe Shuster nació en Canadá, y a los diez años emigró con sus padres a Cleveland, Ohio.
Jerry Siegel era muy aficionado al cine, las tiras de prensa y sobre todo las revistas pulp de ciencia–ficción, así, en 1929, publicaba uno de los primeros fanzines de ciencia–ficción llamado Cosmic Stories. Con su amigo Joe Shuster creó una historia llamada The Reign of the Superman y la publicó en 1933 en su propio fanzine, Science Fiction, la cual Joe ilustró. En este relato, “Superman” se convertía en un villano después de conseguir superpoderes de un científico loco, muy parecido al que más tarde sería Lex Luthor.
Ese mismo año Siegel vio un cómic titulado Detective Dan, editado por Whitman Publishing Co., y pensó que un superhombre podría ser un buen personaje de cómic, y así creó junto a Shuster The Superman. Se lo ofrecieron a la editorial, pero fue rechazado; Shuster, resentido, destruyó el original, y hoy día sólo la portada permanece.
Un año después Siegel y Shuster crearon una tira de prensa del personaje e intentaron vendérselo a varios sindicatos para que fuese publicado en los periódicos, pero ninguno lo aceptó. Cuando lo presentaron en Esquire Features, lo rechazaron porque el dibujo era demasiado crudo y apresurado. También lo intentaron con el sindicato NEA, donde la tira interesó, aunque consideraban el dibujo demasiado primitivo y basto, y sugirieron otro dibujante, pero Jerry Siegel no quiso dejar a un lado a su amigo y rechazó la oferta.
Fue Sheldon Mayer, editor de McClure Syndicate, quien convenció a su jefe M. C. Gaines que lo publicase, y entonces llegó Harry Donenfeld, editor de National Periodical, la futura DC, buscando material para el Action Comics, y Gaines le presentó la tira de Superman. Donenfeld se lo mostró al editor Vin Sullivan, a quien le encantó. Joe Shuster y Jerry Siegel remontaron las tiras para convertirlo al formato comic book estándar y crearon trece páginas para el primer número de Action Comics con fecha de portada de junio de 1938. Superman había nacido y fue un éxito instantáneo.
Superman salta a las ondas
Poco tarda el Hombre de Acero en saltar a otro medio; sin embargo, no se trata del cine ni la televisión. Al principio, Superman no tuvo rostro, sino sólo voz. The Adventures of Superman fue un serial radiofónico que se emitió por primera vez en la cadena WOR de Nueva York, por sindicación, el 12 de febrero de 1940. Después pasó a la Mutual, emitiéndose entre el 31 de agosto de 1942 hasta el 17 de junio de 1949, en formato semanal. En 1949, desde el 31 de enero, se emitiría tres veces por semana. La serie luego pasa a la ABC los sábados por la mañana, el 5 de noviembre de 1949, y a partir de junio de 1950 se emitirá dos veces por semana, hasta finalizar el 1 de marzo de 1951.
Fue en este medio donde se hizo popular la sentencia “¡Más rápido que una bala! ¡Más poderoso que una locomotora! ¡Capaz de saltar altos edificios de un solo salto! ¡Mira! ¡En el cielo! ¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡Es Superman!”. La voz del Hombre de Acero correspondía al actor Bud Collyer, cuya “identidad secreta” permaneció oculta hasta 1946, cuando se hizo pública durante una campaña por la tolerancia religiosa y racial, y en una entrevista al actor en la revista Time. El serial fue el que incorporó el elemento de la kryptonita, si bien con anterioridad hubo un cómic donde se presenta el metal K, de características muy similares, aunque la historieta quedó inédita… hasta noviembre de 2005, en Estados Unidos, rehecha por aficionados.
En estas aventuras radiofónicas también aparecían Batman y Robin, que en ocasiones servían para cubrir las ausencias de Superman durante las vacaciones del actor. Los guiones de los seriales pertenecieron a B.P. Freeman y Jack Johnstone, y fueron dirigidos por Robert y Jessica Maxwell, George Lowther, Allen Ducovny y Mitchell Grayson. Desde 1950 Collyer fue reemplazado como Superman/Clark Kent por Michael Fitzmaurice; el papel de Lois Lane pasó sucesivamente por las actrices Joan Alexander, Rollie Bester y Helen Choate, y destaquemos a la grandísima actriz Agnes Moorehead – iniciada en radio en el Mercury Theatre de Orson Welles, y que junto a éste saltaría al cine en la mítica Ciudadano Kane (Citizen Kane, 1941)– en el papel de Lara, madre de Kal–El, y durante la última etapa el narrador del serial fue Ross Martin, después famoso por la serie televisiva Jim West (Wild Wild West, 1965–1969).
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