|
Menos es más: Remontando películas
Introducción
Hace unos meses me propusieron dar unas conferencias didácticas
sobre montaje1 y, al pensar en la mejor forma de explicar a la gente qué
era lo que realmente hacía el montador -en vez de proyectar por enésima
vez la escena de la escalinata de El acorazado Potemkin- aquella
idea resurgió con toda su fuerza. "¿Por qué
no explicar el montaje con ejemplos del tipo "Asi sí - Así
no"?, me dije. No se trataba de comparar Minority Report
con Amor a quemarropa (por citar el cielo y el infierno), sino de
coger una película problemática y mostrar una alternativa
mejor tras un remontaje. Una especie de teletienda sobre un producto contra
la celulitis, solo que usando películas en vez de modelos, tijera
en vez de cremas, y eliminando metros de película en vez de células
muertas (bueno, cuando los metros sobran, son lo mismo).
Así pues, comenzando por la famosa Episodio II: El ataque de
los clones, se inicia una espero que larga serie de artículos,
que ojalá sirvan tanto para divertir como para cambiar la forma de
ver el montaje en el cine.
El procedimiento es el siguiente: un servidor coge una película
y analiza cuáles son sus problemas. Acto seguido, se aplican soluciones
concretas. Digitalizo entera la película en cuestión, le doy
mil vueltas y, finalmente... ¡a cortar! Sólo mantendré
los cortes que realmente vea que funcionan: aquellos en los que nadie note
absolutamente nada. No olvidemos que un montador puede tener mil excusas
para defender su montaje, del tipo "no conoces el material de partida",
pero siempre se le puede responder: "Si con la película que
tú tienes, y nada más, puedo hacer un montaje mejor, es que
la película está mal montada". Por ahora, aquí
tenéis Episodio II: El ataque de los clones. En próximas
entregas, otros títulos sufrirán un despiece sin piedad. Espero
que vuestro reverso tenebroso malvado disfrute con esta idea.
CAPÍTULO I: "STAR WARS EPISODIO II: EL ATAQUE DE LOS CLONES"
Duración inicial: 135 min.
Duración tras remontaje: 105 min.
1. POR LO MENOS, HAY UNA HISTORIA
El público en general sabe perfectamente que en las últimas
películas de la saga galáctica de George Lucas hay muchas
cosas que sobran. Circula por Internet una versión del Episodio
I en la que unos bienintencionados freaks, al parecer, han suprimido
todas las escenas de Jar Jar Binks y casi todas las de Anakin niño.
Lamentablemente, los problemas del Episodio I son tan graves que
tiendo a creer que esa película no tiene solución en montaje.
Para hacerse una idea de las dimensiones de la catástrofe narrativa,
pruébese a responder estas simples preguntas: ¿Quién
es el protagonista? ¿Quién es el antagonista? ¿Cuál
es la trama principal? En fin, una película en el vacío.
En el caso del Episodio II, por fortuna, la estructura está
clara: es la de El Imperio contraataca. Dos tramas en paralelo con
dos protagonistas (Anakin y Obi Wan) que se resuelven en apoteósico
final (Obi Wan descubre el plan de Christopher Lee y Anakin se casa virgen
con Amidala). En resumen, hay algo que se puede salvar en montaje.
2. EL PRIMER ACTO: DEMASIADA CHARLA
La película arranca sorprendentemente bien: llega la senadora
Amidala, alguien atenta contra ella y, en una reunión de la senadora
con el consejo Jedi nos enteramos, de forma concisa y natural, de todo el
problema de partida (los secesionistas, la importancia de la presencia de
Amidala en el congreso..., etc.). Tal ejercicio de concisión narrativa
pocas veces volverá a darse en la película. Además,
no es mérito de Lucas: tras leer el guión original, se descubre
que esa reunión Jedi era infinitamente más larga (cuatro veces
más) y que se redujo a sus actuales dimensiones en montaje. Bien,
pues de esa forma vamos a proceder con lo que sigue a continuación.
Explicada la trama política (la que más va a concernir
a Obi Wan) ahora hay que pasar a la amorosa (la de Anakin).
|