| INVISIBLE INVADERS [TV: INVASORES INVISIBLES]
Formato:
DVD Importación
Tras un accidente de laboratorio, un científico muere, pero al poco un colega recibe su visita. En realidad, está poseído por una inteligencia extraterrestre que planea invadir la Tierra a menos que sus habitantes se sometan. Como la noticia es tomada a mofa, los extraterrestres inician una cadena de sabotajes seguida de la consiguiente resurrección de los muertos.
Ficha Técnica
Director: Edward L. Cahn / Productor: Robert E. Kent / Guión: Samuel Newman / Fotografía: Maury Gertsman / Música: Paul Dunlap / Efectos especiales: Roger George / Montaje: Grant Whytock / Intérpretes: John Agar (mayor Bruce Jay), Jean Byron (Phyllis Penner), Philip Tonge (Dr. Adam Penner), Robert Hutton (Dr. John Lamont), John Carradine (Dr. Karol Noymann), Hal Torey, Paul Langton, Eden Hartford, Don Kennedy, Chuck Niles... / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1959 / Duración y datos técnicos: 67 min. B/N 1.37:1.
Comentario
Señor, ruego al cielo estar loco y haber imaginado todo lo que sucedió. Ruego porque mañana el sol vuelva a brillar sobre los seres vivos y no sobre un mundo en el que sólo los muertos caminen.
A primera vista podría pensarse que esta letanía pertenece a alguno de los títulos de la (hasta ahora) tetralogía zombiesca de George A. Romero, pero no: en realidad, hace gala de uno de esos grandes olvidos de los que está jalonada la historia del cine fantástico, olvido tanto más injusto cuando el director del filme al que esas líneas pertenecen es un precursor especializado en la ciencia-ficción de serie B de los 50 (1) que sentó las bases para dos de los mayores hitos de la historia más o menos reciente de nuestro género, como fueron La noche de los muertos vivientes (Night of the Living Dead, 1968) y Alien, el octavo pasajero (Alien, 1979).
Edward L. Cahn, en efecto, realizó en años sucesivos dos películas que por sí solas no pasaron a la historia del cine, pero marcaron una huella más indeleble de lo que nadie pudo imaginar en aquel momento: It! The Terror from Beyond Space (1958) e Invisible Invaders (1959); si de la primera puede decirse que Ridley Scott (y los guionistas) la copió casi literalmente, Invaders fue diseccionada y seguida en sus puntos clave con conmovedora fidelidad por Romero, tanto en lo que se refiere a la concepción y desarrollo argumental como a sus aspectos visuales (atmósfera, maquillajes...): los muertos andantes de ambas películas, además de poseer idéntico aspecto, andares y un origen extraterrestre, sitian a los protagonistas “vivos” en un espacio cerrado en el que se centra la acción; que este espacio consista en un bunker militar subterráneo conecta además con la tercera entrega de la saga de Romero, El día de los muertos (Day of the Dead, 1985), lo que hace que la única aportación realmente original de éste sea Zombie, el regreso de los muertos vivientes (Dawn of the Dead/Zombie, 1978), y ello probablemente más debido a la influencia de Dario Argento como productor y co-guionista que a la iniciativa del director norteamericano.
Dejando aparte estas disquisiciones, el presente filme constituye un típico ejemplo de producción de serie B, en la que la falta de medios se ve mermada o potenciada, según la capacidad del director. En este caso, se nos revela a un narrador capaz de crear atmósferas opresivas convincentes, en una primera media hora que no tiene desperdicio, logrando incluso momentos de notable densidad macabra y desasosegante, así, las escenas en el cementerio son un prodigio de utilización combinada de trucaje y sonido.
Y a partir de aquí es cuando el guión comienza a cojear, y la película en conjunto revela sus insuficiencias y limitaciones; tras unas cuantas escenas de transición, que aún logran mantener cierto interés, la acción se paraliza bruscamente, limitándose toda narración al decorado del bunker, con insertos documentales de explosiones y repeticiones del mismo plano con un puñado de zombies acercándose, para animar el cotarro. Junto a esto, se ofrecen conatos de luchas internas entre el grupo protagonista, una tensión que, si sabe aprovechar Romero en sus películas, es lamentablemente despreciada por el presente guión, centrándose en cambio en la típica tecno-jerga. Por no aprovechar, ni siquiera se aprovecha la amenaza nuclear y el subsiguiente mensaje pacifista que inicialmente parecía constituir el eje de la cinta. Lejos de utilizar el molde impuesto por el maestro Robert Wise en Ultimátum a la Tierra (The Day the Earth Stood Still, 1951), este elemento se limita en cambio a un mero vehículo de transición, recordado únicamente para justificar la charla científica, a veces divertida, a veces ridícula, que va a salvar la situación y, por supuesto, al mundo, mas hunde la película en los cánones de un típico filme de drive-in, sin más interés que el consumo rápido de palomitas.
No estaban los tiempos para mayores alharacas; con la carrera espacial, y una nueva década a punto de iniciarse, el cine de terror y ciencia-ficción ya había cumplido su misión primordial en aquellos tiempos, es decir, exorcizar los miedos de una generación y servir de vía de escape y expresión de rebeldía a los adultos del mañana. Lo que no es poco.
Anécdotas
* Philip Tonge, uno de los protagonistas, murió antes del estreno del filme. * El plano del coche estrellándose contra una subestación eléctrica está reciclado de la película Thunder Road [tv/dvd: Camino de odio, 1958], de Arthur Ripley, policial con Robert Mitchum. * Cuando se vislumbra más o menos a los extraterrestres, éstos llevan el traje del extraterrestre de la citadda It! The Terror from Beyond Space, también de Cahn.
Manuel Aguilar (Madrid. España)
(1) Pese a que debutó en 1932, y ese mismo año dirigió un clásico del western, Un hombre de paz (Law and Order). Durante años dirigió filmes de todos los géneros, pero fue en los 50 cuando se comenzó a especializar en el género, con títulos como Creature with the Atom Brain (1955), The She Creature [tv/dvd: La criatura, 1956], Zombies on Mora-Tau, Voodoo Woman [tv: Mujer vudú], Invasion of the Saucer Men [tv: La invasión de los hombres del espacio], todas de 1957, Curse of the Faceless Man, It! The Terror from Beyond Space [tv: El terror del espacio exterior], ambas de 1958, The four Skulls of Jonathan Drake e Invisible Invaders, ambas de 1959.
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