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UN HOMBRE LOBO AMERICANO EN LONDRES (AN AMERICAN WEREWOLF IN LONDON)
Formato:
DVD
Dos amigos norteamericanos, de vacaciones por Inglaterra, vagan por unos páramos tétricos una noche de luna llena. De pronto, una criatura surge de la niebla y mata a uno de ellos, dejando al otro herido. Cuando llegue la próxima luna llena David se llevará una enorme sorpresa…
Ficha Técnica
Director: John Landis / Productor: George Folsey Jr. para American Werewolf, Inc./Lycanthrope Films/PolyGram / Guión: John Landis / Fotografía: Robert Paynter / Música: Elmer Bernstein / Montaje: Malcolm Campbell / Efectos especiales: Rick Baker (maquillajes) / Intérpretes: David Naughton (David Kessler), Jenny Agutter (Alex Price), Griffin Dunne (Jack Goodman), John Woodvine (Dr. Hirsch), Frank Oz, Don McKillop, Brian Glover, Lila Kaye, Colin Fernandes, Paul Kember, Vic Armstrong, John Landis… / Nacionalidad y año: USA / RU 1981 / Duración y datos técnicos: 94 min. color 1.37:1 (ratio negativo) 1.85:1 (copias para cine).
Comentario
Resulta curiosa la casi simultaneidad de dos películas tan análogas como Aullidos y Un hombre lobo americano en Londres, pues ambas coinciden en el uso basculante de elementos del más genuino terror con otros de carácter humorístico, si bien en el segundo film el humor está más potenciado, con estilos muy diferentes, desde el apunte casi británico, así el ayudante del inspector de policía, quizá un homenaje al inspector Clouseau de Blake Edwards/Peter Sellers, hasta el tono gamberro de otras aportaciones de John Landis, como Desmadre a la americana (National Lampoon's Animal House, 1978), en la escena en la cual David clama que la "reina es un marimacho", etcétera, etcétera. Con todo, si en Aullidos ese tono ligeramente festivo servía como subrayado irónico y cruel a las circunstancias, en este caso son bruscos, violentos insertos de un temperamento en un desarrollo que tiende hacia otro carácter. Así, debe decirse que no siempre esos intermedios humorísticos están integrados con acierto, y la película pierde fuerza por esos "chistes".
En la presentación de los elementos licantrópicos chocan ciertos contrastes, como es el proponer que la leyenda, de manera definitiva, es real, e incluso aparecerán zombies para reforzarlo; sin embargo, cuando David pregunta si ha de hacer uso de balas de plata para acabar consigo mismo, el no-muerto clamará un escéptico "¡por favor!". Otro elemento curioso es, al inicio del film, cuando ambos amigos llegan a ese pueblecito de innegable tono hammeriano, la tabernera, un tanto preocupada por los muchachos, clamará "quizá les proteja la lluvia", apuntando un elemento del mito licantrópico que jamás ha sido usado en el cine, como es la creencia de que el agua de lluvia vuelve al hombre lobo de nuevo humano, aún cuando siga luciendo la luna (1). Empero, es la mítica escena de transformación la que ha otorgado su justa fama al film, todo un prodigio de técnica y planificación, en la cual David Naughton se desnudará por completo para que podamos evaluar con más detalle el genial trabajo de Rick Baker y su equipo -si bien después, cuando se ve al licántropo ya convertido, el resultado semeja más un oso que un lobo, y los andares se muestran un tanto torpes, percibiéndose un hombre caminando a cuatro patas-.
John Landis, simpático y hábil realizador, no es un maestro, y la película la narra con solvencia pero sin un punto de talento; retornando a los inevitables paralelismos con Aullidos, se diría que el film de Joe Dante es mejor que el de Landis. Las escenas de terror son excelentes, así el ataque inicial en los páramos o, sobre todo, la magistral secuencia del ataque en el metro, pero los referidos insertos humorísticos, como se ha dicho, desvirtúan ese tratamiento e invalidan la fuerza del conjunto. Otro elemento chocante, que tienden a la negatividad, es un final que, en lo repentino, cede un aire casi de precipitación, como si Landis no supiese cómo rubricar el film. Los actores, por lo demás, tampoco muestran excesivo talento, semejando Naughton y Dunne salidos -en todos los sentidos- de las comedias gamberras antes referidas, y sólo la siempre deliciosa Jenny Agutter logra otorgar pujanza a su labor. Pese a todo, casi veinte años después llegó una secuela que hace parecer esta, por contraste, casi una obra maestra.
Anécdotas
* Ganadora de un Oscar a los mejores efectos especiales de maquillaje. La Academy of Science Fiction, Fantasy and Horror Films la premió en las categorías de película de terror y maquillaje, y la nominó en el guión y protagonista femenina. * Todas las canciones de la película ofrecen la palabra “luna” en su título. * El guión se escribió en 1969. * La película tuvo un remake radiofónico en 1997 en Inglaterra durante la noche de Halloween, protagonizado por Brian Glover, John Woodvine y Jenny Agutter. * La productora quería como amigos protagonistas a Dan Aykroyd y John Belushi. * Secuela: Un hombre lobo americano en París (An American Werewolf in Paris, 1997), de Anthony Waller.
Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)
(1) Otro elemento del mito que jamás se ha usado en el cine es la opinión según la cual, cuando muere un hombre lobo, éste resucitará en forma de vampiro...; con lo que toda película de licántropos podría ofrecer una secuela de temática vampírica.
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