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¡ESTÁN VIVOS! (THEY LIVE)
Formato:
Ambos
Un solitario desempleado descubre que su sociedad está siendo dominada por una raza superior de alienígenas, que se disfrazan de seres humanos y planean ampliar su supremacía en la galaxia...
Ficha Técnica Director: John Carpenter / Productor: Larry J. Franco / Productores Ejecutivos: Shep Gordon y Andre Blay / Producción: Alive Films para Universal Pictures / Guión: Frank Armitage [John Carpenter], según el relato "Eigth O'Clock in the Morning" de Ray Nelson / Fotografía: Gary K. Kibbe / Música: Alan Howarth y John Carpenter / FX: Roy Arbogast y Jim Danforth. Ayudantes de Dirección: Larry J. Franco y Artist Robinson. Intérpretes: Roddy Piper (John Nada), Keith David (Frank), Meg Foster (Holly), George "Buck" Flower (Drifter), Peter Jason (Gilbert), Raymond St Jacques (predicador callejero), Jason Robards III (padre de familia), John Lawrence (barbudo), Wendy Brainard, Susan Barnes, Sy Richardson, Lucille Meredith, Susan Blanchard, Norman Alden, Dana Bratton, Larry J. Franco / Nacionalidad y año: USA 1988 / Duración y datos técnicos: 94 min. C-B/N Scope.
Comentario ¡Están vivos! (1988), aún teniendo como base un relato de Ray Nelson aquí inédito para variar, es de una admirable coherencia con el conjunto autoral de John Carpenter, y es la más politizada de sus películas. Un obrero de la construcción en paro descubrirá un complot de extraterrestres capitalistas que tratan de dominar nuestro planeta mediante mensajes subliminales que incitan a consumir y no pensar; pese a lo elemental y obvio del mensaje tal como aquí, de forma intencionada, se resume, el film deviene mucho más complejo de lo que en un principio aparenta, y de una valentía insólita en el cine de géneros americano actual, motivo por el que, por enésima vez, Carpenter se ganó la enemistad y el ostracismo de gran parte de la industria hollywoodiense, así como de los más reaccionarios de los aficionados. Dejando a un lado el matiz político de la obra -una película debiera ser calificada sólo por sus valores cinematográficos, independientemente de su fondo ideológico, aunque ningún estudioso lo hace-, la narración, de impecable factura, remite al cine clásico de los años cincuenta, en especial del sub-género de la paranoia invasora, pero invirtiendo sus términos, paradigma del cual es esa obra maestra titulada La invasión de los ladrones de cuerpos (Invasion of the Body Snatcher, 1958), de Donald Siegel , y el ritmo va en continuo ascenso, sin vacilar un instante, hasta un clímax frenético que finaliza de manera contundente, con un plano que dejará atónito a no pocos espectadores, pero que, una vez más, confirma la capacidad de Carpenter para acabar en el preciso instante necesario, sin más florituras, y si no, obsérvese con detalle el referido final -que no especificaré, con la saña acostumbrada de los críticos de malograr las sorpresas al espectador-, y se comprobará que todo plano posterior es superfluo, siempre y cuando, obvio es, el público se ocupe en algo más que mirar. Porque, al fin y al cabo, el cine es arte participativo y hasta empático, y Carpenter es un cineasta cien por cien.
Anécdotas * El film consiguió una nominación a la mejor película en el Fantasporto '89.
Anécdotas
"Las ocho en punto de la mañana", por Ray Nelson. Incluido en revista Nueva Dimensión nº 60. Barcelona: Ed. Dronte, 1974.
Carlos Díaz Maroto(Madrid. España)
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