| VIAJE ALUCINANTE (FANTASTIC VOYAGE)
Formato:
DVD
El profesor Bennet, un científico que está en posesión
de una fórmula para mantener reducido el cuerpo humano a tamaño
microscópico por tiempo ilimitado, se dispone a hacer entrega de
su fórmula al Pentágono cuando unos espías provocan
un accidente de circulación. El profesor, con un hematoma en el cerebro,
se encuentra incapacitado para su labor científica. Las Fuerzas Disuasivas
de Miniaturas Combinadas ponen en marcha un plan para operar desde el interior.
Ficha Técnica
Director: Richard Fleischer / Productor: Saul David para 20th Century Fox / Guión: Harry Kleiner según la adaptación de David Duncan del relato de Jerome Bixby, Otto Klement / Fotografía: Ernest Laszlo / Música: Leonard Rosenman / Montaje: William B. Murphy / Efectos especiales: L. B. Abbott, Art Cruickshank, Emil Kosa Jr., Marcel Delgado / Intérpretes: Stephen Boyd (Grant), Raquel Welch (Cora Peterson), Edmond O'Brien (general Carter), Donald Pleasence (doctor Michaels), Arthur O'Connell (coronel Donald Reid), William Redfield (capitán Bill Owens), Arthur Kennedy (doctor Peter Duval), Jean De Val, Barry Coe, Ken Scott, Shelby Grant, James Brolin, Brendan Fitzgerald, Brendan Boone / Nacionalidad y año: USA 1966 / Duración y datos técnicos: 96 min. color 2.35:1.
Comentario
Desde que en 1957 la extinta Unión Soviética pusiese en
órbita el Sputnik, primer satélite lanzado al espacio,
la tensión entre los bloques se dobló hacia otro cauce: la
carrera espacial. Enlazado a ello, en 1966, solo tres años antes
de que Neil Armstrong y Estados Unidos devolviesen la jugada a su rival
pisando por primera vez la Luna, Richard Fleischer lanza su propia conquista
personal: Viaje alucinante (Fantastic Voyage).
En aquella década, la Humanidad dirigía sus miradas al
cielo, temiendo el amenazador relámpago de la bomba H, o fascinados
ante la inminente llegada del hombre al satélite terrestre: era sólo
cuestión de tiempo que ocurriese una de las dos cosas. Afortunadamente,
la Humanidad asistió al primer alunizaje del hombre y no al apocalipsis
nuclear.
Así, mientras la mayoría quedaba absorta ante la magnificencia
y plenitud del espacio, Fleischer se dejó maravillar por la perfección
e imprevisibilidad del propio hombre. Viaje alucinante cuenta
la travesía de unos científicos a través de un lugar
jamás explorado antes: el cuerpo humano. La misión de estos consiste
en eliminar el tumor que pone en peligro la vida de un importante científico,
para lo cual deben reducir su tamaño al de una partícula e
introducirse en el interior del cuerpo.
El planteamiento de Viaje alucinante se encuadra dentro de la
ciencia ficción, incluso yendo más allá cabría
subsumirla en su faceta hard, dado el gran asesoramiento científico
con el que contó la película (aunque esto último resultaría
más peliagudo de discutir). Sumado a ello, tenemos un desarrollo
más propio del cine de aventuras, en el que los protagonistas irán
superando diversos obstáculos hasta alcanzar su meta final. La convivencia
entre ambos géneros es total, algo que recuerda mucho a las narraciones
de Jules Verne, donde la ciencia es la llave que abre la puerta a la
más inverosímil de las aventuras, llena de sorpresas y adversidades.
Adversidades a las que no se debe buscar una justificación externa.
Malacostumbrados a ver cómo el enemigo viene de fuera, aquí ocurre
al revés. En esta ocasión, los peligros a los que se enfrentan
los protagonistas vienen ocasionados por las propias defensas naturales
del sistema inmunológico. Éste, al detectar la intromisión
de extraños, pone en marcha sus mecanismos de defensa, atacando a
los supuestos intrusos. Pero aparte de estos problemas, el grupo deberá
hacer frente a los continuos sabotajes llevados a cabo por un miembro de
la tripulación. Estos apuntes no hacen más que recalcar una
realidad: el mayor enemigo del hombre es él mismo, criticando de
paso la paranoia estadounidense a todo lo foráneo, principalmente
de color rojo.
A su vez, en Viaje alucinante asistimos al choque entre dos universos
o concepciones. Por un lado, se encuentra el mundo artificial creado por
el hombre, representado por ese subterráneo centro de operaciones,
y en el cual se mantiene el orden gracias a la regia organización
burocrática. Como contraposición a éste se encuentra
el mundo natural, un universo totalmente nuevo en el que no ha intervenido
la mano del hombre. Mientras que en el primero todo se rige por una cuadriculada
planificación y en que los individuos quedan sometidos a las reglas
de funcionamiento, en este último hay una mayor cabida a la improvisación
dada la espontaneidad del cuerpo humano. De este modo, todo el viaje que
habían planeado meticulosamente va poco a poco modificándose
ante las inesperadas alteraciones del organismo.
Y nada mejor para mostrar este conflicto que la alternancia narrativa
entre ambos mundos: el exterior o artificial, y el interior o natural, haciendo
con ello más evidentes las contradicciones entre uno y otro.
Con el paso de los años, los horizontes del hombre se expanden
sin límites hacia el exterior, cuando lo más adecuado sería
iniciar una búsqueda interior. Quizás ahí se encuentre
el secreto del universo y la armonía de cada uno.
Anécdotas
* Títulos alterantivos: Microscopia / Strange Journey * Ganadora del Oscar en 1966 a mejor dirección artística y decorados (Jack Martin Smith, Dale Hennesy, Walter M. Scott, Stuart A. Reiss) y efectos visuales, y nominada a la fotografía en color, efectos sonoros (Walter Rossi) y montaje. Otros premios: American Cinema Editors (1967): premio Eddie al montaje; Hugo (1967): nominación a mejor representación dramática; Laurel (1967): tercer puesto a mejor film dramático. * La película está basada en un relato de Jerome Bixby y Otto Klement; Isaac Asimov fue contratado para escribir la novelización de la película, a partir del guión de Harry Kleiner, quien aceptó si podía corregir todos los errores científicos que había en él. La novela apareció antes que la película, lo cual ha inducido a algunos a pensar que el film es una adaptación de la novela de Asimov. Años después, Asimov escribió una secuela. * Semi-remake: El chip prodigioso (Innerspace, 1987), de Joe Dante.
Bibliografía
Viaje alucinante, por Isaac Asimov; traducción de J. Ferrer Aleu. Barcelona: Debolsillo, 2001. Colección Jet; 136/6 - Biblioteca Isaac Asimov; 6. Traducción de: Fantastic Voyage.
Viaje alucinante II: destino, cerebro, por Isaac Asimov; traducción de Rosa S. de Naveira. Barcelona: Plaza & Janés, 1992. Colección Los jet de Plaza & Janés; 136/15 - Biblioteca de Isaac Asimov; 15. Traducción de: Fantastic Voyage II.
Luis M. Díaz (Madrid. España)
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