| DEEP IMPACT (DEEP IMPACT)
Formato:
Ambos
Un meteorito viaja en ruta de colisión contra los benditos Estados
Unidos. Una serie de personajes, antes de la catástrofe final, se
enfrentará a otras catástrofes privadas.
Ficha Técnica
Directora: Mimi Leder / Productores: Richard D. Zanuck
y David Brown para Dreamworks-Paramount / Productores ejecutivos:
Steven Spielberg y Joan Bradshaw / Guión: Bruce Joel Rubin,
Michael Tolkin y John Wells / Fotografía: Dietrich Lohman
/ Música: James Horner, Giacomo Puccini / Efectos especiales:
/ Montaje: Paul Cichocki, David Rosenbloom / Intérpretes:
Robert Duvall (Spurgeon "Fish" Tanner), Téa Leoni (Jenny
Lerner), Elijah Wood (Leo Biederman), Vanessa Redgrave (Robin Lerner), Morgan
Freeman (presidente Tom Beck), Maximillian Schell (Jason Lerner), James
Cromwell (Alan Rittenhouse), Ron Eldard (Dr. Oren Monash), Laura Innes (Beth
Stanley), Mary McCormack, Richard Schiff, Leelee Sobieski, Blair Underwood,
Dougray Scott, Gary Werntz, Bruce Weitz, Betsy Brantley, O'Neal Compton,
Rya Kihlstedt, Denise Crosby (Vicky Hotchner), Alexander Baluev, Charles
Martin Smith (Marcus Wolf)... / Nacionalidad y año: USA 1997
/ Duración y datos técnicos: 125 min. Color Scope.
Comentario
Especie de cruce entre melodrama, acción y terror, el subgénero
denominado "catastrófico" aportó, durante su primera
eclosión a principios de los 70, algunos títulos de notable
impacto popular y, en el mejor de los casos, discretos resultados fílmicos
que, sin embargo, podrían pasar por obras maestras en comparación
con el bodrio que se acaba de estrellar en nuestras pantallas.
La "nueva ola" de filmes catastrofistas que ha inundado los
cines, producto sin duda del miedo a lo nuevo característico del
fin de milenio, ha mantenido una notoria fidelidad a las reglas básicas
que determinaron este cine desde el principio -presentación inicial
de los personajes, cuya vida cotidiana y problemática individual
acaban confluyendo en la catarsis colectiva representada por la catástrofe
de turno-, unas reglas que el presente título apenas explota, decepcionando
y aburriendo incluso al espectador más dispuesto. Como no podía
ser menos en un producto patrocinado por San Spielberg, el desarrollo de
la trama, lejos de engarzar con las expectativas creadas, deviene en mero
soporte de una sucesión ininterrumpida de llantos y lecciones de
buen comportamiento, dando lugar a una loa mesiánico-patriotera servida
con una apatía y ausencia de ritmo en verdad apabullantes.
De esa manera, se desperdicia un planteamiento intrigante que precisaría
un desarrollo cuasi-documental, ilustrándonos del modo más
plausible sobre cómo se enfrentaría la Humanidad ante una
catástrofe de estas características; de la forma en que lo
ilustra la televisiva Mimi Leder, mediante una atosigante sobresaturación
de primeros planos, refiere únicamente cómo una serie de personajes
carentes por completo de interés logran reconciliarse/reencontrarse
con Dios, con su país o con su familia, dejando en la cuneta un planteamiento
tan atractivo como es el del Arca -copiado, de todas maneras, de la película
Cuando los mundos chocan (When the Worlds Collide, 1951),
de Rudolph Maté y de un manga de Leiji Matsumoto, adaptado como la
serie televisiva La reina de los mil años (Shin Taketori
Monogatari-Sennen Joo, 1981), de Yoshinori Kanamori-, apuntando variadas
sub-tramas que no hacen otra cosa que entorpecer el desarrollo básico
y contando todo como si la catástrofe aconteciera únicamente
en los Estados Unidos (al final del film, el presidente Morgan Freeman refiere:
"En Europa también ha habido..." y casi parece que va a
añadir "pero eso es lo de menos").
En cuanto al impactante reparto, éste se muestra totalmente descompensado.
Robert Duvall aparece un tanto perdido en medio de todo; Morgan Freeman
semeja lo que en realidad es en el film, un busto parlante; y Tea Leoni,
la auténtica protagonista, es un absoluto desastre. Así, funcionan
mejor los actores secundarios, siendo el mejor de todo el reparto Elijah
Wood, magnífica estrella ex-infantil que está convirtiéndose
en un excelente actor adulto (pese a no tener mucho tino en los proyectos
que acepta, al menos hasta El Señor de los Anillos); cabría
destacar también los siempre sólidos veteranos Vanessa Redgrave
y Maximillian Schell, pese a los personajes auténticamente imbéciles
que les toca a los dos -ninguno en el film, de todas maneras, demuestra
excesivas luces-. E incluso resalta positivamente Denise Crosby (Tasha Yar
en Star Trek, la nueva generación), en un cometido mucho
más extenso que lo que su ubicación en el reparto hace suponer.
Un exhibición, en suma, de blandorro paternalismo, que hace válido
aquel refrán: "De buenas intenciones está empedrado el
tedio, perdón, el infierno".
Anécdotas
El título del guión original era un escueto Impact
* Premios: Academy of Science Fiction, Horror and Fantasy Films (1999):
nominado a mejor film de ciencia-ficción. YoungStar (1998):nominación
a mejor actor joven en film dramático para Elijah Wood
Manuel Aguilar y Carlos Díaz Maroto (Madrid.
España)
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