Paul W. S. Anderson, director de la interesante Horizonte final (Event Horizon, 1997) y la aquí poco conocida Soldier [vd: Soldier, 1998], vuelve a centrarse en una película que adapta un vídeo-juego, como ya hizo con la desastrosa Mortal Kombat (Mortal Kombat, 1995).
Resident Evil es un film de premisas interesantes diluidas por el desastroso guión de Anderson, así como por una dirección plúmbea que carece de fuerza y de ritmo. El estilo del realizador exhibido en la mencionada Horizonte final ha desaparecido casi por completo en ésta, retomando sólo los espantosos insertos de planos subexpuestos que proyectan una luz cegadoramente blanca que no permite distinguir bien las imágenes (en la anterior, en las visiones cuasibarkerianas, en la presente, en los confusos e innecesarios flash-backs, que subrayan las situaciones hasta la extenuación). Es, pues, una cinta dirigida sin personalidad, y pese a los comentarios autocomplacientes de Anderson, resulta tan plana y pueril como otras tantas películas de terror contemporáneo, así, el supuesto distintivo del realizador resulta una fútil engañifa al espectador, y las aparentes alusiones a Alicia en el País de las Maravillas y A través del espejo representan unos presuntuosos intentos de otorgar una risible profundidad a este subproducto; que un personaje se llame Alice (Alicia) o que el ordenador central tenga como nombre La Reina Roja importa poco al espectador al que va dirigido el film, que seguramente nunca habrá leído los libros ni le interesen.
Respecto a los actores, la labor de éstos es de lo más decepcionante: Milla Jovovich sólo brinda su físico, y la supuesta revelación Michelle Rodriguez se comporta igual que el personaje de Vásquez en Aliens, el regreso (Aliens, 1986), de James Cameron, film del que se plagia todo lo que se puede, particularmente el diseño de "personajes"; así pues, la actriz sólo pone cara de estar muy dolorida y ser muy bruta, con un constante entornar de ojos para mostrar su rudeza. Los demás son poco más que comparsas de las dos. Al director parece importarle poco todo esto y se centra en sus propias e hipotéticas habilidades, pero el guión está tan falto de inventiva que se dedica a tomar escenas y planteamientos de otras cintas plagiando, en particular, una escena del Zombie de Romero -simiente, lógicamente, de esta película, así como la deleznable serie Z Señal de alarma (Warning Sign, 1985), de Hal Barwood- pasando por Lucio Fulci en cuanto a talante narrativo y talento descriptivo. Ni qué decir de la mítica escena de la ducha de Psicosis (Psycho, 1961), de Alfred Hitchcock, nuevamente homenajeada.
Resident Evil demuestra que las expectativas creadas por Paul W. S. Anderson en Horizonte final han sido demasiadas. Este realizador carece de carisma o personalidad para hacer un trabajo memorable. Poco o nada podemos esperar de él, pues, en el futuro.
Anécdotas
* Título de rodaje: Resident Evil: Ground Zero. El subtítulo fue eliminado tras los acontecimientos del 11-S. * La Academy of Science Fiction, Fantasy and Horror Films, en 2003, la hizo candidata a las categorías de mejor película de terror y actriz. * El director inicialmente previsto era George A. Romero, pero abandonó por diferencias creativas con respecto al guión. Tras un año aletargado, el proyecto resurgió por parte de Anderson como nuevo guionista y director. * Todos los rasguños que exhibe la Jovovich son auténticos, y no maquillaje. * El papel de Matt estaba previsto para David Boreanaz, pero hubo de rechazarlo para trabajar en la serie Angel. * Los zombis eran encarnados por bailarines profesionales. * Secuelas: Resident Evil: El Apocalipsis (Resident Evil: Apocalypse, 2004), de Alexander Witt; Resident Evil: Extincion (Resident Evil: Extinction, 2007), de Russell Mulcahy; Resident Evil: Ultratumba (Resident Evil: Afterlife, 2010), de Paul W. S. Anderson. La película Resident Evil: Degeneration [dvd: Resident Evil: Degeneración, 2008], de Makoto Kamiya, rodada en animación 3D, se puede considerar algo así como un spin-off.
Luis Alboreca (Madrid. España)