Mark Frost: El hombre que «Twin Peaks» olvidó

por Javier J. Valencia

frostTodo el mundo tiene un recuerdo de Twin Peaks. El agente Cooper y sus tartas de cereza, Audrey Horne y sus zapatos, las gafas del Dr. Jacoby, la espectral Logia oculta tras un círculo de árboles... y todo el mundo relaciona, de inmediato, esa serie a David Lynch, uno de los últimos maestros vivos del cine, genio detrás de maravillas como El hombre elefante, Terciopelo azul o Mulholland Drive.

Sin embargo, muchos no saben, y otros no recuerdan, que el mérito de la creación de dicha leyenda televisiva le corresponde a Lynch en un 50 %. La otra mitad pertenece a un neoyorquino de 50 años, dramaturgo, novelista, guionista de cine y televisión y también director, llamado Mark Frost.

Mark Frost nació el 25 de noviembre de 1953, hijo de Warren Frost (El Dr. Hayward de Twin Peaks). Sus primeros trabajos para televisión los realizó con 22 años, cuando aún era universitario. Concretamente sus escritos fueron para la entonces popular serie de televisión El hombre de los seis millones de dólares. La serie narraba las aventuras de un hombre biónico (Lee Majors), al que, tras sufrir un accidente, reconstruían su cuerpo con partes robóticas, lo que hacía de él una especie de superhéroe. Los episodios de Frost fueron "El Retorno del Robot Maker" y "Steve Austen, Fugitivo" (escrito en colaboración con Richard Carr).

Tras su paso por esta serie Frost trabajó en la telecomedia de corta vida Sunshine, que apenas duró tres meses en antena en 1975. Después de estos pequeños trabajos, dejó el mundillo televisivo durante siete años, que dedicó a trabajar en el Teatro Guthrie de Minneapolis escribiendo obras teatrales. Cuando en 1982 Steve Bochco (al que había conocido trabajando en El hombre de los seis millones de dólares) le invitó a participar en su nuevo proyecto, Hill Street Blues (Canción triste de Hill Street), seguramente no se le pasaba por la cabeza el prestigio que iba a conseguir como guionista. Durante las seis temporadas que la serie estuvo en antena, ésta ganó unas críticas excelentes, cantidad de premios y, lo más importante en el mundillo de la caja tonta, unos soberbios índices de audiencia. La serie trataba el día a día de un grupo de policías de la ciudad de New York, pero estableció un punto de vista totalmente nuevo para aquel entonces. En vez de tratar un caso en particular, como ocurría en muchas series del estilo de la época (véase Starsky y Hutch, por citar una enormemente popular), desarrollaba mucho más los personajes a lo largo de amplias tramas (creando el concepto de "personajes tridimensionales" que parece que vivían en un universo "real"). Frost escribió varios episodios de la serie entre sus temporadas tercera y sexta, y fue nominado al premio Emmy, aparte de ganar un Guild al mejor guionista.

Después saltó al campo del guión cinematográfico trabajando con la novela The Religion de Nicholas Condé. Su libreto definitivo se convirtió en la película de terror Los creyentes (The Believers), dirigida por John Schlesinger y con Martin Sheen, Helen Shaver, Robert Logia y Jimmy Smits en su reparto.

Frost tuvo su primer contacto con David Lynch a través de su agente Tony Krantz, y su primera idea fue llevar a la pantalla grande la novela Goddess de Anthony Summers (publicada en España como Las vidas secretas de Marilyn Monroe por Planeta), que retrataba los últimas días en la vida de la mítica actriz. El proyecto nunca llegó a realizarse, al igual que ocurrió con The Lemurians, un proyecto que tenían pensado vender a la cadena NBC como serie de televisión en la línea de Los invasores. One Saliva Bubble es el otro proyecto que aparcaron por dos veces el nuevo tándem, la primera en beneficio de Twin Peaks, la segunda debido al fiasco comercial de Fuego, Camina Conmigo, que llevó a la productora Ciby 2000 a cancelar el proyecto en 1992.

Por fin, en 1988 Frost y Lynch se asocian, forman su propia productora y se ponen a trabajar en un proyecto llamado Northwest Passage (aunque el guión preliminar llevaba el título de South Dakota), si bien su título definitivo será Twin Peaks. El resto es historia: la primera temporada tiene un elevado éxito de audiencia y abismal fenómeno de crítica y sociológico, y Frost consigue una nueva nominación al premio Emmy. La cadena no sabe muy bien qué hacer con la serie en su segundo año, comienza a hacerla bailar con continuos cambios de emisión, pierde su éxito inicial y es cancelada el 10 de junio de 1991 tras una polémica que debe ser contada en otro momento.

"Me siento muy bien con ella. Siempre intentamos que la serie fuera subversiva con el medio. David no tenía ninguna experiencia realmente con la televisión y no tenía una filosofía sobre ella. Mi sentido, habiendo trabajado en esto todo lo que puedo, es que generalmente hay una pequeña fuerza destructiva en las vidas de la gente en un nivel subconsciente. Trabaja de una manera hipnótica en los anuncios. Esto crea, como demuestran estudios científicos hoy en día, mucha más pasividad en los televidentes. Afecta a tus ondas cerebrales. Y crea más hostilidad y una agresión desenfocada en la gente. Es una especie de control mental, si lo piensas. Así que creamos una serie en la que tuvieras que prestar atención, que no pudieras ver de forma pasiva, o no la cogerías. Esa fue siempre mi intención. Y me siento contento, en una cierta manera, de que la serie no alcanzara su quinta o sexta temporada y se convirtiera en una estúpida auto-parodia, lo cual creo que es una tendencia común en las series largas".

"En Twin Peaks teníamos a Aaron Spelling, el productor de mas éxito de la historia de la televisión. Él realmente sabía lo que hacía. Es una gran figura a la que dirigirse cuando necesitamos consejo o ayuda para que algo funcione. David Lynch era un compañero maravilloso, pero a veces era difícil hacerle volver al planeta Tierra

(risas). Esto creó una sucesión de problemas en torno a mantener la serie y hacerla funcionar. Aunque quiero muchísimo a David, no olvido que fue parte de nuestra relación en la serie."

Casi al mismo tiempo que la serie de-la-que-todo-el-mundo-habló el año 1990, Frost y Lynch trabajan en Crónicas americanas, una pintoresca serie de documentales narrados por Richard Dreyfuss de media hora cada uno, que en nuestro país emitió TV2 apenas sin llamar la atención. Siguieron sumergidos en las ondas catódicas después con En el aire, una telecomedia de corta vida de la cual existe un artículo en esta misma web.

Frost aparece en los títulos de crédito de Fuego, camina conmigo como productor ejecutivo, lo que viene a ser algo así en el argot yanqui como "creador-supervisor", aunque no llegó a trabajar realmente en la historia, estando más acreditado por cuestiones de derechos (creador de personajes) que por otra cosa. Frost había estado invirtiendo su tiempo en otros menesteres, como en el guión de una secuela de Good Morning Vietnam que nunca llegó a producirse (Good Morning Chicago), y, sobre todo, preparando su salto a la dirección con El peso de la corrupción (Storyville, 1992), dando rienda suelta a su imaginación en una historia de intrigas políticas protagonizada por James Spader, Joanna Whaley-Kilmer, Jason Robards y Piper Laurie. Narra como un joven aspirante a senador se ve envuelto en un turbio asunto por tener relaciones con una amante, mientras su esposa mantiene relaciones con otro hombre. A la vez debe luchar por limpiar el nombre de su padre, que aparentemente se suicidó por un caso de corrupción en el que se vio envuelto. La película, mal distribuida y promocionada, pasó sin pena ni gloria por las taquillas americanas (y españolas).

Frost se centra tras este pequeño varapalo en su carrera como novelista y no vuelve a la pequeña pantalla hasta 1998, en la que presenta un par de nuevos proyectos. The Repair Shop, serie que iba a ser protagonizada por Anthony LaPlagia sobre una agencia secreta del gobierno, no verá la luz del día, quedándose en un solitario telefilme, mientras que la CBS sí que dará luz verde a Buddy Faro, una serie sobre un legendario detective de los años 60 interpretado por Dennis Farina que vuelve a la ciudad de Los Angeles en los 90, tras casi treinta años desaparecido, a la vez que en Hollywood se rueda una serie sobre sus antiguos casos. De nuevo, la serie consiguió el visto buena de la crítica, pero no así de la audiencia, siendo cancelada apenas emitiéndose 10 episodios.

"Produje The Repair Shop casi al mismo tiempo que Buddy Faro. Fue el principio de mi relación con la CBS. Entonces Les Moonves me llamó y me dijo: 'No estoy seguro de que podamos seguir adelante con el cast de The Repair Shop. ¿Hay alguna otra cosa que quisieras hacer?' Le hablé acerca de Buddy Faro y dijo: '¡Estupendo! Vamos a empezar'".

"Buddy Faro es episódica en vez de serial de forma intencionada. Una de las cosas geniales de Twin Peaks es que era como una gran novela gótica, pero la hacía muy difícil de seguir para la gente que se la perdía alguna vez. Tengo un par de elementos de serial centrados sobre todo en personajes secundarios. Pero realmente lo que quiero son episodios que se mantengan solos una vez Buddy ha vuelto y los casos empiezan a llamar a su puerta".

De nuevo en 2001 intenta llevar una nueva idea a la pequeña pantalla, All Souls, sobre un hospital encantado de Boston, un poco en la línea de The Kingdom de Lars Von Trier, pero más adaptada al gusto yanqui y con una estructura más episódica. "Es un matrimonio de géneros que nunca antes se ha visto en televisión, una especie de serie convencional de hospitales mezclada con serie de terror". La cadena UPN, en un ejemplo de incompetencia, la pone a competir con series que ya tenían a su cúmulo de seguidores especializados en shows fantásticos, Angel de la Warner y Dark Angel de la Fox. Sólo durará seis episodios, de los cuales Frost escribirá el sexto.

"Fue la peor experiencia que he tenido nunca en el mundo de la televisión trabajando con una cadena. UPN debía ser algo así como 'La cadena de los programas infumables', por lo que tengo entendido. Era televisión para lerdos hecha por lerdos. Me puse con la serie muy tarde en el proceso y traté de hacer algo".

Cuando Frost ya parecía abonado del todo al campo literario, ha saltado a la palestra de Hollywood de nuevo al confirmarse que llevará a cabo el guión de la nueva versión del cómic Marvel Los Cuatro Fantásticos, la cual aun no tiene asignada director definitivo.

MARK FROST EN EL MUNDO LITERARIO

La lista de los 7

Cada cierto tiempo surge el rumor de que Guillermo del Toro la llevará a cine. El pensamiento teosófico basado en las ideas de H.P. Blavatsky, que ya habían tomando forma en Twin Peaks, tienen un protagonismo inusitado en esta obra.

"Autodefensa Psíquica de Dion Fortune es exactamente de donde saqué la Logia Negra. Toda la parte mitológica de Twin Peaks surgió realmente de mí, y siempre he conocido a escritores teosóficos y a todo aquel grupo llamado la Orden del Amanecer Dorado (Golden Dawn) de finales del siglo XIX y principios del XX, William Butler Yeats, Madame Blavatsky y una mujer llamada Alice Bailey, una escritora realmente interesante".

(Sobre la película): "Sigue reviviéndose cada seis meses o así. Sigo hablando con Guillermo del Toro acerca de esto. Él está ocupado dirigiendo películas, así que hablamos cada seis meses. Definitivamente está en su lista de cosas que quiere hacer, y trabajamos en otra escritura del guión tan pronto como salga del último túnel en el que se haya metido".

El sexto Mesías

"Creo que está en la frontera entre la novela americana de aventuras con algunos elementos de misticismo y... ¡hay mucho de eso en el libro! Hay muchos personajes diferentes y muchas historias perfiladas. Es difícil de describir con una sola frase de marketing".

Abrir los ojos

"La MGM tuvo la opción de llevarla a pantalla grande en 1998. La desarrollamos con un director llamado Harold Becker, y esto llevó a darle vueltas a un cierto tipo de casting. Tanto Kevin Spacey como Kevin Bacon expresaron un cierto interés. Podría llevarse a cabo, pero actualmente le he perdido la pista".

The Greatest Game Ever Played

"Amaba la historia desde el primer momento que la leí, pero no sabía que existía el suficiente material para recrearla en un mundo tridimensional. Pasé una semana en la librería USGA de Far Hills, Nueva York, la cual tienen la mayor bibliografía sobre golf en el mundo. Descubrí que había montañas de información sobre este evento, con detalladas coberturas en varios periódicos. Todo el mundo tenía a sus propios reporteros, y todos tenían su propio punto de vista."

Bibliografía consultada

- Wrapped In Plastic nº 9 (febrero de 1994)
- Wrapped In Plastic nº 18 (agosto de 1995)
- Wrapped In Plastic nº 36 (agosto de 1998)
- Wrapped in Plastic nº 61 (octubre de 2002)

 

Javier J. Valencia

 

 

 

 

 

 
es la más reciente novela publicada de este autor, todavía sin edición española, y se adentra en el siempre movedizo terreno del relato deportivo. Está basado en el duelo real que mantuvieron Harry Virdon, el mejor jugador británico de golf de la historia, contra la joven promesa norteamericana Francis Ouimet, en el US Open de Golf de 1913.
es, hasta el momento, la última novela editada en español de Frost, en esta ocasión escrita con el pseudónimo de Eric Bowman para evitar conflictos editoriales. Jimmy Montone, estrella del Departamento de Policía de Nueva York tras el arresto de un peligroso psicópata, debe resolver el aparente suicidio de una estrella de la televisión norteamericana. Terry Keyes, un escritor británico con un pasado oscuro, se convertirá en su colaborador, si bien es en realidad un criminal perfecto que desea enfrentarse al policía, iniciándose entre los dos un perverso juego del gato y el ratón.
es la secuela de La lista de los 7. En ella, Doyle viaja a los Estados Unidos mientras promociona las últimas aventuras de Sherlock Holmes, al que acaba de "matar" tras la publicación de "El problema final". Pero, de nuevo, se reencontrará con Sparks y deberá enfrentarse a su malévola némesis.

es la primera novela de Mark Frost. Situada en la época victoriana, narra las aventuras de Arthur Conan Doyle, un médico que trata de descubrir a falsos médiums, hasta que se ve envuelto en un caso extraño y muy real. Se verá relacionado con un misterioso agente al servicio de Su Majestad, Jack Sparks, maestro de la deducción, que servirá de base para su posterior creación: Sherlock Holmes.