Stephen King y la Ciencia-Ficción

por Carlos F. Cenalmor

kingStephen King es considerado desde hace ya casi dos décadas el rey del género del terror, pero su producción abarca muchos más temas, uno de ellos: la Ciencia-Ficción...

Stephen King, el hombre de Maine

Stephen King (Portland, Maine, 1947) es considerado desde hace ya casi dos décadas el rey del género del terror, aunque circunscribir a King exclusivamente al ámbito terrorífico no es del todo correcto ya que es un autor con personalidad propia que ha abarcado todo tipo de géneros, aunque en todos ellos encontremos ciertos toques distintivos que identifican claramente a su autor como son un marcado realismo y un exhaustivo retrato psicológico de los personajes.

Puntualizado esto, entre las obras de King encontramos novelas de espada y brujeríay como Los Ojos del Dragón, novelas fantásticas como la saga (aún inconclusa) de la Torre Oscura o la excelente El Talismán, novela que escribió conjuntamente con otro monstruoy del género como es Peter Straub; también encontramos novelas englobadas dentro de lo que podríamos definir como realismo mágicoy: El pasillo de la muerte o Corazones en la Atlántida; novelas ya claramente realistas como Dolores Claiborne, la premonitoria Rabia o relatos como El cuerpo, Verano de corrupción o Primavera de esperanza (que dieron lugar a 3 excepcionales películas) y por último novelas y relatos que pueden incluirse dentro del género de la ciencia-ficción, que son los que vamos a tratar en este artículo.

Definir el género es algo difícil, tal y como pudimos leer en un magnífico artículo de Pablo Sapere publicado en esta misma pagina, "Los nombres de la ciencia-ficción" y me quedaré con la primera definición: "La ciencia ficción es aquella forma de narrativa que versa sobre situaciones que no podrían darse en el mundo que conocemos, pero cuya existencia se funda en cualquier innovación, de origen humano o extraterrestre, planteada en el terreno de la ciencia o de la técnica, o incluso en el de la pseudociencia o la pseudotécnica". Así, nos encontramos primero con el relato "La Expedición", incluido en el recopilatorio de relatos Skeleton Crew, publicado en España en varios tomos por la editorial Grijalbo.


"La expedición" (The Jaunt)

En el relato se nos cuenta como un padre de familia de mediados del siglo XXI narra a sus dos hijos y a su mujer (con la intención de relajarlos y tranquilizarlos antes de viajar a Marte) la historia del medio de transporte que van a utilizar: La Expedición, un proceso de teletransporte descubierto por un excéntrico científico llamado Carume tras un cúmulo de casualidades, errores y chapuzas con sus gotas de genialidad. En un desvencijado laboratorio y con un ínfimo presupuesto asignado por el gobierno, Carume consigue trasladar materia de un lugar a otro de forma instantánea sin que los objetos transportados sufran ningún daño pero, desgraciadamente, no ocurre lo mismo con los seres vivos con los que experimenta (ratones), que fallecen poco después de sufrir el proceso sin daños corporales pero al parecer con graves daños cerebrales. Carume no puede desentrañar el problema y el gobierno se hace cargo del invento y de la investigación, relegándolo. Los experimentos continúan y finalmente se descubre que los seres vivos pueden ser teleportados estando inconscientes: experimentos con seres humanos conscientes (presos condenados a la última pena) producen la muerte y la locura. El final del relato, tan inesperado como estremecedor, no tiene desperdicio.

Este breve relato contiene claras referencias directas a autores míticos de la ciencia-ficción como Alfred Bester y su excepcional Tigre, Tigre, también conocida como Las estrellas mi destino (el Junteo al cual hace referencia el título original) o Robert A. Heinlein, así como un estilo que recuerda a clásicos de la Edad de Oro, eso sí, con uno de los finales más aterradores e impactantes que podemos encontrar en un relato de King.

Como hemos visto, los elementos de ciencia-ficción son claros tanto en la máquina inventada por Carume como en el trasfondo de una sociedad futura envuelta en una crisis de combustibles y contaminación no muy alejada de la actual. King nos enseña cómo la nueva tecnología cambia una sociedad abocada a la destrucción en un relato que en el fondo es una reflexión y un aviso acerca de los peligros de la curiosidad.


La danza de la muerte/Apocalipsis
(The Stand, 1978)

La Danza de la muerte (The Stand es su título original), una larga novela escrita por King en 1978 y reeditada en 1990 en una versión ampliada (en una especie de versión del director en una novela titulada en España Apocalipsis) es, hasta la fecha, la obra de King más vendida en los Estados Unidos. En ella nos narra cómo un temible virus creado en un laboratorio se escapa y extermina a la práctica totalidad de la Humanidad, quedando los supervivientes divididos en dos bandos: el del Bien y el del Mal (aunque como es habitual en King, a veces la línea no es tan clara). La primera parte de la novela es la que más claramente se puede enmarcar en el género de la ciencia-ficción, siendo esto aún más visible en su versión ampliada, ya que es esta primera parte que es la que narra la caída de la Humanidad la que más se beneficia de la recuperación de los fragmentos eliminados en la primera versión, entroncando con novelas como La amenaza de Andrómeda de Michael Crichton o la posterior (y muy recomendable) El canto del cisne de Robert McCammon, donde nos relata con el tono realista y descarnado que le caracteriza el rápido aniquilamiento de la raza humana con una mezcla de breves pinceladas de acontecimientos en diversos lugares del planeta y fragmentos, más largos, de la historia de los supervivientes que estremecen por su verismo. Sus elementos de ciencia-ficción son diáfanos, aunque el mismo King ha declarado que Apocalipsis es su versión de El Señor de los Anillos. Curioso, ¿no?.


Ojos de fuego
(Firestarter, 1980)

La novela presenta la historia de un experimento del gobierno que, por medio de drogas, trata de provocar en conejillos de indias humanos la aparición de ciertos poderes; el experimento fracasa salvo en dos casos, un hombre que puede obligar a otras personas a obedecerle y una mujer con poderes telequinéticos. Ambos se casan y como fruto de esa unión nace una niña con capacidad piroquinética (el poder de quemar objetos y personas a distancia). Una misteriosa organización, La Tienda, secuestra a la niña después de asesinar a la madre, y el padre inicia un desesperado intento de rescate.

Extrañas organizaciones gubernamentales, poderes mentales estimulados artificialmente... elementos claramente enmarcables dentro del género que se retomarían en films como La Furia -a partir de la novela de John Farris- o novelas como Los vampiros de la mente de Dan Simmons, por citar solo dos ejemplos.


La larga marcha
(The Long Walk, 1979)

El 1 de mayo, en la frontera entre Canadá y Estados Unidos, se inicia una carrera en la que participan cien jóvenes menores de dieciocho años. Las reglas son muy simples: caminar hacia el sur sin salirse del camino fijado; no se puede parar ni caminar a un ritmo menor del establecido. Vulnerar cualquiera de estas reglas supone recibir un aviso. Acumular cuatro avisos significa quedar fuera de la carrera de la manera más brutal: la muerte a manos de los soldados que vigilan la competición. El ganador podrá pedir todo aquello que desee. Pero la larga marcha sólo finalizará cuando quede en pie el último participante... 

Aquí el elemento de ciencia-ficción se encuentra en la sociedad que refleja King (o mejor su alter ego, Richard Bachman), unos Estados Unidos regidos por un dictador benevolente que ofrece como una especie de sacrificio anual a la nación a estos 99 muchachos. Agobiante y asfixiante, pese a transcurrir en el exterior, es sin duda una de las mejores novelas del "tándem" King-Bachman y un perfecto análisis psicológico de unos jóvenes en una situación límite.


El fugitivo
(The Running Man, 1982)

La novela de King, escrita de nuevo con el seudónimo de Bachman, que más claramente se enmarca en el género de la ciencia-ficción: en un futuro apocalíptico dominado por las corporaciones y los medios de comunicación y contaminado hasta límites inhumanos, un hombre se juega la vida en un sádico concurso televisivo para tratar de conseguir el dinero que necesita para salvar a su hija enferma de cáncer. El concurso se llama "El fugitivo", y por cada hora que el participante sobreviva (perseguido por una banda de asesinos y con una millonaria recompensa por su captura) recibirá cien dólares, si sobrevive treinta días recibirá mil millones de dólares. El récord de supervivencia está en ocho días...

Absorbente, fascinante y creíble, la novela nos recrea un terrible (por lo posible) futuro superpoblado, contaminado y sin esperanzas al modo de otros clásicos como Todos sobre Zanzíbar de John Brunner o Hagan sitio, hagan sitio de Harry Harrison (que inspiraría el excelente film Cuando el destino nos alcance), si bien cabe apuntar que la idea matriz de la novela procede con toda claridad del relato de Robert Scheckley "La séptima víctima" (llevado varias veces a la pantalla).


Tommyknockers
(The Tommyknockers)

Roberta Anderson, una novelista de éxito residente en las afueras de Haven, una pequeña población de Nueva Inglaterra, descubre en el suelo, mientras pasea con su perro, una superficie metálica. Se trata de un enorme objeto enterrado: una gigantesca nave espacial. El objeto irradia una extraña energía que afecta a todos los habitantes del pueblo, excepto a Jim Gardener, un poeta amigo de Roberta, un hombre escéptico y alcohólico que se convierte a la vez en la principal amenaza y en la única esperanza de lo que sea que yace dentro de la nave.

Por medio de una nave extraterrestre enterrada desde hace milenios, el espíritu o la esencia de dichos extraterrestres largamente difuntos se apodera de las mentes y voluntades de los habitantes de un pequeño pueblo. Argumento claramente enmarcable en la ciencia-ficción más clásica: invasiones extraterrestres vistas en films como Invasores de Marte, La Invasión de los ladrones de cuerpos, ¿Qué sucedió entonces? o El pueblo de los malditos (con las que tiene más de un punto de contacto) o novelas como Amos de títeres del ya referido Robert A. Heinlein.


"La Niebla" (The Mist, 1980)

Tras una fuerte tormenta, una extraña niebla se extiende por el pequeño pueblo de Bridgton cerca de Long Lake en Maine (por supuesto); en su interior se ocultan unos extraños y letales seres. En el origen del fenómeno parece que se halla el Proyecto Punta de Flecha, un experimento gubernamental ultra secreto fuera de control.

De nuevo experimentos gubernamentales que se escapan de las manos de sus creadores y extrañas criaturas surgidas de otras dimensiones. Un relato escalofriante con un grupo de personas atrapadas en una situación límite que recuerda clásicos como La noche de los muertos vivientes de Romero o Asalto a la comisaría del distrito 13 y La cosa de Carpenter.


"Los Langolieros" ("The Langoliers")

Relato -o novela corta más bien- incluido en la recopilación Las 4 después de medianoche editado en España en dos tomos [1]. En él se nos relata la terrible peripecia de Brian Engle, piloto de avión que viaja como pasajero en el vuelo 29 con destino a Boston. Durante el trayecto se queda dormido y, al despertar, descubre que solamente quedan diez pasajeros a bordo. La tripulación ha desaparecido y ninguna ciudad contesta a sus repetidas llamadas por radio...

Extraños fenómenos sin explicación aparente, alteraciones de la realidad... Los langolieros contiene muchos elementos fácilmente enmarcables dentro de la ciencia-ficción como son: los mundos paralelos, la existencia de extrañas dimensiones o la verdadera esencia del tiempo. Un relato aterrador y sorprendente.

Hasta aquí un sucinto repaso a las obras de King que podrían englobarse dentro del género de la ciencia-ficción. Indudablemente ha sido una selección personal y algunas novelas que podrían englobarse dentro del género se han quedado fuera, pero mi pretensión era dar una visión de un autor al que (indudablemente quien no lo ha leído) se trata de enmarcar en el género de terror cuando vemos que es un autor con múltiples registros y personalidad literaria propia.

Me proponía que los lectores habituales de King vean sus relatos con nuevos ojos y aquellos que no se habían acercado a este autor se atrevan a entrar en el universo King desde una nueva perspectiva. Espero haberlo conseguido.


Bibliografía

1. Stephen King en la ciencia-ficción

Apocalipsis ; traducción, Lorenzo Cortina, Rosalía Vázquez y Gloria Pons. Barcelona: Plaza & Janés, 1998. Colección: Biblioteca de Stephen King; 16. Jet; 102/16.

La danza de la muerte; traducción de Eduardo Goligorsky. Barcelona: Plaza & Janés, 1989. Colección: Los jet de Plaza & Janés; 102/11. Biblioteca de autor de Stephen King; 11.

"La Expedición". En La expedición; traducido por Francisco Blanco. Barcelona: Grijalbo, 1987. Colección: Bestseller oro.

El fugitivo; traducción de Hernán Sabaté. Barcelona: Plaza & Janés, 2000. Colección: Biblioteca Stephen King; 17. Jet; 102/17.

"Los langolieros". En Las dos después de medianoche; traducción, Susana Constante. Barcelona : Ediciones B, 1999.

La larga marcha; traducción de Hernán Sabaté. Barcelona: Plaza & Janés, 2000. Colección: Biblioteca Stephen King; 19. Jet; 102/19.

"La niebla". En La Niebla; traducido por Antonio Samons. Barcelona: Grijalbo, 1988. Colección: Edibolsillo.

Ojos de fuego; traducción de Eduardo Goligorsky. Barcelona: Plaza & Janés, 2000. Colección: Jet; 102/4. Biblioteca Stephen King; 4.

Tommyknockers; traducción de Edith Zilli. Barcelona: Plaza y Janés, 1991. Colección: Los jet de Plaza & Janés; 102/15. Biblioteca de autor de Stephen King; 15.

2. Otras obras citadas en el texto

BESTER, Alfred: Las estrellas mi destino; traducción de Sebastián Martínez. Barcelona: Gigamesh, 1999.

BRUNNER, John: Todos sobre Zanzíbar; traducción de Jesús Gómez García. Barcelona: Acervo, 1987. Colección: Acervo ciencia/ficción.

CRICHTON, Michael: La amenaza de Andrómeda; traducción, Baldomero Porta. Barcelona: Ediciones B, 1997. Colección: Grandes best sellers.

FARRIS, John: La furia; traducido por Maria Antonia Menini. Barcelona: Grijalbo, 1979.

HARRISON, Harry: ¡Hagan sitio!, ¡hagan sitio!; traducción, José Mª Aroca. Barcelona: Orbis, 1986. Colección: Biblioteca de ciencia ficción; 43.

HEINLEIN, Robert A.: Amos de títeres; traducción Francisco Blanco. Esplugas de Llobregat : Orbis, 1986. Colección: Biblioteca de ciencia ficción; 52.

MacCAMMON, Robert R.: El canto del cisne; traducción de José Manuel Pomares. Barcelona: Martínez Roca, 1990. Colección: Gran super terror.

SHECKLEY, Robert: La séptima victima; traducción de Norma B. de López y Edith Zilli. Barcelona: Edhasa, 1977. Colección Nebulae; 17.

SIMMONS, Dan: Los vampiros de la mente; traducción, Manuel de Seabra. Barcelona: Ediciones B, 1993. Colección: VIB ; 59/3.

 

Carlos F. Cenalmor (Alcalá de Henares. España)

_________________

[1] El libro original se tituló Four Past Midnight. Para sacar más provecho económico, en España se editó dividido en dos tomos, Las dos después de medianoche y Las cuatro después de medianoche. Alguna reedición posterior, en un solo tomo ya, se tituló Después de medianoche.