Los chicos del maíz: la saga

Stephen King publicó en 1978, en su excelente antología El umbral de la noche un relato titulado “Los niños del maíz”. Llevado a la pantalla en 1984, dio lugar a una larga saga que una vez más ofreció la tan sugestiva imagen de los niños malignos. Acerquémonos un poco a la referida saga…

“Los niños del maíz” es un excelente relato de Stephen King integrado en una antología modélica, El umbral de la noche (Night Shift, 1978), tras aparecer con anterioridad publicado en la revista Penthouse en marzo de 1977. Algunos acusan a King de haber plagiado la película de Narciso Ibáñez Serrador ¿Quién puede matar a un niño? (1976), y ciertamente el punto de partida es similar: un matrimonio forastero llega a un lugar donde los niños masacran a los adultos; sea como fuere, King arropó la idea con una interesante reflexión acerca del fanatismo religioso, mientras que Chicho se centró más en la parábola social.

En el relato de King, los protagonistas son un matrimonio en crisis, que viajando en coche por el país va a parar a la población de Catlin, donde los niños masacraron tiempo atrás a todos los adultos. En la película Los chicos del maíz (Children of the Corn, 1984), no queda del todo claro: al inicio celebran entusiastas el cumpleaños de él, pero a lo largo del camino no paran de picarse por el más nimio comentario que haga el otro. Por lo demás, el guionista, George Goldsmith, que parece efectuar su tarea a desgana, perfilando unos diálogos de lo más ramplón jamás oídos en una pantalla, desaprovecha la ocasión para efectuar un sólido análisis acerca del fanatismo religioso y se cuida mucho de justificar de modo constante el concepto de religión; además, que al final el causante de todo sea un ignoto monstruo desecha el potencial de la historia, eliminando toda responsabilidad del ser humano y volcándola sobre una idea abstracta.

Si el guión es flojo, la realización del casi primerizo Fritz Kiersch no es mucho mejor, pese a un prólogo ciertamente bueno y ocasionales encuadres con algo de fuerza, la cual se disipa de forma constante con su, también, cansina puesta en escena, haciendo parecer que está dirigiendo la película por compromiso y sin el menor interés.

Queda una música de sintetizador tan típica y ramplona como era habitual en la época, pero al menos, dada la temática, el compositor, Jonathan Elias, cree adecuado incluir unos coros macabros, lo que da cierta fuerza a las imágenes. El protagonismo de una jovencísima Linda Hamilton, algo perdidilla, termina por glosar los elementos destacables de una peliculita insignificante pero que arrojó no pocas secuelas.

De hecho, el éxito comercial de la adaptación cinematográfica del relato (con anterioridad se había realizado un corto con el título de Disciples of the Crow en 1983 por parte de John Woodward) fue lo suficientemente grande como para que ocho años después se diese una primera secuela. Children of the Corn II: The Final Sacrifice [vd/dvd: Los chicos del maíz 2: El sacrificio final, 1992], de David J. Price, no explica el tiempo transcurrido con la previa, pero tiene todo el aspecto de acontecer poco después de los sucesos anteriores. Se menciona a una pareja que pasó por la población e informó de lo acontecido... Con todo, existen ciertas contradicciones argumentales con la previa; así en la anterior era una niña la que tenía el poder de predecir lo que sobrevendría por medio de sus dibujos, y aquí son todos los niños; en la anterior la distancia entre Catlin y la población más cercana, Hemmingford, era de bastantes kilómetros, mientras que aquí son limítrofes y los campos de maíz los conectan, junto a lo que en ellos mora. Por lo demás, aquí la religión es casi un telón de fondo, una excusa para que los niños maten a aquellos que les molesta. Y, sin ser ni mucho menos una maravilla, es notoriamente superior a la previa.

Por un lado, tenemos un guión algo más solvente, que se preocupa, aunque sea nimiamente, en desarrollar unos personajes y proporcionar unos diálogos, dentro de la naturalidad habitual en este tipo de películas, algo más trabajados que los previos. Además, se añade a la mitología referencias procedentes de los indios, algo siempre sumamente atractivo.

La puesta en escena de David J. Price, director de escasa trayectoria, es convencional y medianamente funcional, y destaca en especial en el diseño de los asesinatos, con cierta inventiva y notablemente divertidos, sobresaliendo el del médico, con los niños abandonando junto al cadáver los caramelos que con anterioridad éste les dio. Destaca también una partitura superior a la previa, debida a un compositor que merecería más atención de la que se le presta, Daniel Licht, bastante habitual en el género, y que aquí aporta una música efectiva y atmosférica.

Una vez más, como siempre, chirría la edad de los actores que hacen de niños. Al menos el muchacho protagonista, Paul Scherrer, que se supone debe tener dieciocho años, tenía en realidad veintidós. Sin embargo, el que aquí lidera el culto que mata a los chavales al cumplir los diecinueve, Micah, encarnado por Ryan Bollman, tenía en el momento del rodaje veinte años, y los aparenta. Por lo demás, provoca bastante risa ver como a muchachos que aparentan veintitantos años les dicen “toma tu caramelito”.

Aquí también se retoma de la película previa la entidad que mora entre los maizales, no explicándose más referente a ella y recurriendo de nuevo al efecto de la tierra alzándose al avance de la criatura. En fin, una típica cinta con la apariencia de las destinadas directamente a vídeo, aunque en Estados Unidos tuvo estreno en cines, no así en España, con los defectos inherentes a este tipo de productos, pero también sus virtudes, a saber, no tomarse demasiado en serio a sí mismas y ser efectivas en su función de divertir.

En la tercera entrega de la saga, Children of the Corn III: Salvage Harvest [vd/dvd: Los chicos del maíz: Cosecha urbana, 1994], de James D. R. Hickox, sus responsables decidieron trasladar la acción a la urbe. En Gatlin dos muchachos viven en una caravana con su padre alcohólico que los maltrata. Cuando vuelve a las andadas, el más pequeño provoca que el maizal lo mate, convirtiéndolo en un espantapájaros humano. Ambos se trasladarán a la ciudad, donde conviven con una nueva familia... Junto a la casa hay una fábrica abandonada, y el chico más joven aprovechará para, en su patio, plantar el maíz maldito que ha llevado consigo.

En realidad, esta película está un tanto desvinculada del ciclo, pese a contar con flash-backs provenientes de las dos previas entregas. Con unos escasos cortes aquí y allá y un cambio ligero en los diálogos podría considerarse un film totalmente ajeno a la saga. El guión de Dode B. Levenson, por tanto, toma otros derroteros. Tiene una parte centrada en el mundo juvenil, dentro del colegio, que es totalmente insoportable, con el clásico macarrilla tan habitual en estas temáticas. La trama terrorífica ofrece más interés, aunque resulta algo deslavazada y da tumbos de un lado a otro, sin saber muy bien qué rumbo tomar, y con bastantes trampas argumentales a base de sueños. Con todo, cierto interés brota, y hay momentos muy interesantes, sobre todo cuando el equipo del especialista en efectos especiales Screaming ‘Mad’ George ha de entrar en juego, destacando detalles como el mendigo convertido en simiente para el maíz, la virgen que cobra vida en la iglesia, o todo el clímax final, con monstruo gigantesco animado por stop motion incluido.

El film, desde luego, es una ida de olla total y un tanto incoherente, y la torpe puesta en escena de Hickox no ayuda mucho, pero es un divertimento muy efectivo y, en su locura, supone una más que grata diversión, y refleja una imaginación visual nada desdeñable. La música, una vez más de Daniel Licht, como en la anterior entrega, añade unos coros que recuerdan a la partitura de Jerry Goldsmith para La profecía. Y el reparto añade algunas interpretaciones solventes, como el excelente Michael Ensign como el padre Frank Nolan, y ofreciendo en el protagonismo a Daniel Cerny como el maligno Eli un descubrimiento muy capacitado, pese a que su carrera como actor cinematográfico no ha sido muy lucida, destacando en especial en Estados Unidos por un anuncio de Clerasil. Cosas de la vida.

En 1996 llegó Children of the Corn IV: The Gathering [tv/vd/dvd: Los chicos del maíz. La reunión] por parte de Greg Spence. Lo más llamativo de la presente película es el protagonismo de la hoy estrella Naomi Watts, acompañada de dos actores veteranos que otorgan cierto prestigio a los resultados, como son Karen Black y William Windom. Por lo demás, se trata de todo un subproducto.

En esta ocasión, la acción retorna de nuevo a un pequeño pueblo de Nebraska, pero ninguno de los citados con anterioridad. Se trata de una nueva historia, y nada tiene, en realidad, que ver con el original de Stephen King. Inclusive en la escena en la cual se explica todo (que recuerda poderosamente al origen de Freddy Krueger) había un momento en el cual se exponía que un nombre por el cual se conocía al malvado Josuah era “El que camina al final de la hilera”, pero fue eliminado. Lo curioso es que el planteamiento argumental ofrece cierto interés, el cual es totalmente eliminado por la forma en que es llevado a cabo.

En efecto, aquí queda patente la diferencia entre argumento y guión. Interesante aquél, el planteamiento en forma de guión redunda en vacuos golpes de efecto, que no hacen sino congelar el desarrollo narrativo e impedir la más mínima progresión, terminando por cansar primero, aburrir después y acabar por desinteresar totalmente con tanta escena falsa apoyada en el facilón recurso de un sueño “premonitorio”. Por lo demás, si el guión está lleno de esas trampas constantes, la puesta en escena redunda en lo peor del cine de terror contemporáneo, sobresaltando de forma continua al espectador por una música brusca y atronadora como único recurso de inquietud.

El resultado, pues, es el clásico subproducto destinado directamente a vídeo, sin el más mínimo aliciente, y reservado a completistas y estudiosos concienciados.

Enigmáticamente, tras estrenarse todas las secuelas de esta saga directamente en vídeo, Los chicos del maíz: campos de terror (Children of the Corn V: Fields of Terror, 1998), de Ethan Wiley, gozó honores de estreno en salas cinematográficas españolas, y además con el lujo de la versión original subtitulada. Y no es que la película mereciese tamaños honores, sino que el motivo era por una mera cuestión legal para poder acceder después a la edición en vídeo.

Y es que, ciertamente, la calidad de la película es muy baja, estando a un nivel muy similar al de la previa. De igual modo, aquí se hace uso de dos actores veteranos para proporcionar cierta pátina de prestigio, en concreto Fred Williamson y David Carradine, lo cual le otorga ciertos tintes tarantinianos. En todo caso, el resultado semeja más un melodrama sobre familias desestructuradas propio de un telefilm de sobremesa, al que se ha añadido de un modo un tanto postizo la trama sobre los niños de los maizales. Esta vez ni siquiera se olvidan unos elementos de humor tontorrón para acceder a un público más fácil.

Así tenemos, pues, un grupo de jóvenes descerebrados que cruzan el país con las cenizas del novio de una de las chicas, pasando por la localidad en cuestión, donde una secta adora al que camina detrás de la hilera, y liderada, en apariencia, por un hippie trasnochado (un muy adecuado David Carradine) con fama de pederasta, pero en realidad quien rige todo es un muchachito de unos catorce años, pero que semeja más un rapaz picarón que una entidad maligna y oscura, y encarnado por el activo y premiado actor Adam Wylie. Resaltemos también que la música de Paul Rabjohns (Pozos de ambición) recuerda poderosamente en su tema central al Drácula de Wojciech Kilar.

Es sorprendente cómo, tras tantos años, con Children of the Corn 666: Issac's Return [vd/dvd: Los chicos del maíz 666 - El regreso de Isaac], en 1999, al fin se decidió efectuar en esta saga una secuela llamémosla canónica, intentando enlazar con lo acontecido en la primera película (o, si acaso, también en la segunda).

Para la dirección se optó por un director forjado en la televisión, Kari Skogland, donde ha realizado episodios para series como Nikita, El Cuervo, Queer as Folk o L, o también el telefilm Riverworld (2003), basado en el universo creado por Philip José Farmer. Una vez presenciada esta película queda patente la existencia de un realizador con cierta inventiva visual, que sabe otorgar fuerza estética a los planos y detenta mayor personalidad que los realizadores previos de la saga, especializados en productos directos para vídeo y/o secuelas.

Por desgracia, el guión no sólo no está a la altura, sino que es un absoluto desastre. Este es debido a Tim Sulka y John Franklin, responsables ambos con anterioridad de un díptico directo para vídeo que no llegaba ni a la hora de duración, Grenada-Wars y Panama-Wars, ambas de 1994. Franklin, a su vez, fue el actor que encarnó a Isaac en la película originaria, y que aquí repite papel. Como guionista no ha tenido más labores, gracias a Dios; como actor ha aparecido en series como Autopista hacia el cielo, Chicago Hope o Star Trek: Voyager, en telefilmes como La torre del terror o Python, y en películas como Cortina de humo o el díptico de La familia Addams, donde encarna al primo Itt. Se trata de un actor de muy escasa estatura (un metro y cincuenta y dos centímetros), que sufre de una enfermedad denominada deficiencia de la hormona del crecimiento.

Pues bien, el presente guión, como decíamos, es un absoluto desastre, deslavazado y carente de cohesión como pocos, a tal punto que la trama parece avanzar a golpes de improvisación, con repentinas apariciones de personajes extravagantes y situaciones absurdas. En medio de ello, se intenta desarrollar algo similar a una historia acerca de una profecía sobre una chica que vendrá de fuera y engendrará a los niños de una nueva raza. En todo caso, ni se llega a desarrollar realmente una trama, ni tampoco se trata de un ejercicio de surrealismo sin más, sino una mezcla de todo, con lo peor de cada uno de esos elementos, sin olvidar el socorrido personaje del malo graciosito tan habitual en el cine fantástico de los últimos años.

En medio de todo ello, dos actores sólidos, Nancy Allen y Stacy Keach, algo perdidos, pero que al menos son los únicos que otorgan algo de dignidad a este engendro sin parangón.

El aspecto casi abstracto que detentaba la anterior entrega de la saga se torna en Children of the Corn: Revelation (2001), de Guy Magar, un tanto más cotidiano, pese a lo insólito de algunos elementos, como el que el edificio al que llega la protagonista, sin lugar a dudas sito en un entorno urbano, tenga junto al mismo un maizal. En todo caso, el resultado no se muestra mucho más halagüeño que las previas entradas, estando supeditado el conjunto a un estética pretendidamente inquietante por medio de una fotografía de raigambre publicitaria que se apoya en la iluminación y los encuadres retorcidos y, una vez más, esa sempiterna e insoportable música del cine de terror contemporáneo que basa todo en un sonido industrial irrumpido bruscamente por bruscos crescendos que no buscan otra cosa que sobresaltar, único elemento en que se apoya el film para inquietar.

A todo ello se suma una serie de personajes extravagantes y absurdos (una prostituta –la más normal de todos-, un paralítico desquiciado, un fanático de las armas...) que rondan por el edificio de apartamentos, y que son ocasionalmente asesinados por los niños de diversos modos. De forma paralela, la muchacha protagonista, en unión a un policía, investiga el oscuro pasado de su abuela, única superviviente de una secta de niños que murieron abrasados.

Estos pormenores son narrados de un modo cansino y torpe, apoyado en los recursos más arriba señalados, sin que destaque nada positivo del conjunto, haciéndose duro soportar el film en su integridad.

Dirige esta supina mediocridad Guy Magar, realizador de origen egipcio, de carrera eminentemente televisiva; ha dirigido episodios para series como Buck Rogers en el siglo XXV, Los poderes de Matthew Starr, El equipo A, El Trueno Azul, Werewolf, Cazador de fortunas, Sin identidad o Nikita; su primera labor para cine fue el terror Retribution (1987), y también ha dirigido el telefilm El padrastro III (Stepfather III, 1992); tras la presente, parece no haber hecho nada más...

Protagoniza la atractiva y correcta Claudette Mink, también muy volcada en la televisión; ha aparecido en series como Kung Fu: la leyenda continua, La Tierra, conflicto final, Más allá del límite, Conan, Salto al infinito, First Wave – El elegido, Andrómeda, Muertos como yo, Smallville, Galáctica... Le acompaña Michael Ironside en un brevísimo papel de sacerdote, en teoría para otorgar algo de dignidad a este subproducto.

Con esta llegamos a la última entrega de la saga de los religiosos niños de los maizales, perdido ya todo interés en aportar algo novedoso e interesante. Esperemos que sea, en verdad, la última. Amén.

 

Bibliografía

KING, Stephen: “Los niños del maíz”. En El umbral de la noche; traducción de Gregorio Vlastilica y Eduardo Goligorsky. Barcelona: Plaza & Janés, 1995. Colección: Los jet de Plaza & Janés; 102/3. Biblioteca de Stephen King; 3.

 

Fichas Técnicas

Los chicos del maíz (Children of the Corn) / Director: Fritz Kiersch / Productores: Donald P. Borchers, Terrence Kirby para New World Pictures / Guión: George Goldsmith, s/r "Los niños del maíz" de Stephen King / Fotografía: Raoul Lomas / Música: Jonathan Elias / Efectos especiales: Max W. Anderson (vis.), SPFX, Inc., Eric Rumsey / Montaje: Harry Keramidas / Intérpretes: Peter Horton (Burton Stanton), Linda Hamilton (Vicky), R. G. Armstrong (Diehl), John Franklin (Isaac Chroner), Courtney Gains (Malachai), Robby Kiger (Job), Anne Marie McEvoy (Sarah), Julie Maddalena, Jonas Marlowe, John Philbin, Dan Snook, David Cowen, Suzy Southam, D. G. Johnson, Patrick Boylan, Elmer Soderstrom, Teresa Toigo, Mitch Carter... / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1984 / Duración y datos técnicos: 94 min. color 1.85:1.

Children of the Corn II: The Final Sacrifice [vd/dvd: Los chicos del maíz 2: El sacrificio final] / Director: David J. Price / Productores: David G. Stanley, Scott A. Stone para Dimension Films / Productores ejecutivos: Olive McQueen, Lawrence Mortoff / Guión: A. L. Katz, Gilbert Adler, según el relato de Stephen King / Fotografía: Levie Isaacks / Música: Daniel Licht / Efectos especiales: Bob Keen (coordinador de maquillajes), Rob Burton (supervisor de efectos visuales) / Montaje: Barry Zetlin / Intérpretes: Terence Knox (John Garrett), Paul Scherrer (Danny Garrett), Ryan Bollman (Micah), Christie Clark (Lacey Hellerstat), Rosalind Allen (Angela Casual), Ned Romero (Frank Redbear), Ed Grady (Dr. Richard Appleby), John Bennes, Wallace Merck, Joe Inscoe, Kelly Bennett, Erik Christenbury, Zack Clark, Xeno Yuzna... / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1992 / Duración y datos técnicos: 90 min. color 1.85:1.

Children of the Corn III: Salvage Harvest [vd/dvd: Los chicos del maíz: Cosecha urbana] / Director: James D. R. Hickox / Productores: Gary DePew, Brad Southwick para Park Avenue Prod., Trans Atlantic Ent., Dimension / Productor ejecutivo: Anthony Hickox / Guión: Dode B. Levenson, según el relato de Stephen King / Fotografía: Gerry Lively / Música: Daniel Licht / Efectos especiales: Screaming Mad George, Kevin Yagher / Montaje: Chris Peppe / Intérpretes: Daniel Cerny (Eli Porter), Ron Melendez (Joshua Porter), Jim Metzler (William Porter), Nancy Grahn (Amanda Porter), Jon Clair (Malcolm Elkman), Mari Morrow (Maria Elkman), Michael Ensign (padre Frank Nolan), Duke Stroud (Earl), Rif Hutton, Garvin Funches, Johnny Legend, Gina St. John, Yvette Freeman, Ed Grady, Nicholas Brendon, Charlize Theron... / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1994 / Duración y datos técnicos: 89 min. color 1.85:1.

Children of the Corn IV: The Gathering [tv/vd/dvd: Los chicos del maíz. La reunion] / Director: Greg Spence / Productor: Gary DePew para Dimension Films / Guión: Stephen Berger, G. Spence, s/r Stephen King / Fotografía: Richard Clabaugh, Charles Hatcher, Dean Lent, Michael Off / Música: David C. Williams / Efectos especiales: Wayne Beauchamp (coordinador) / Montaje: Christopher Cibelli / Intérpretes: Naomi Watts (Grace Rhodes), Brent Jennings (Donald Atkins), Karen Black (June Rhodes), William Windom (Doc Larson), Samaria Graham (Mary Anne), Jamie Renée Smith (Margaret Rhodes), Brandon Kleyla (Josiah), Mark Salling (James Rhodes), Toni Marsh (Sandra Atkins), Lewis Flanagan III (Marcus Atkins), Salle Ellis, Marietta Marich, Jonathan Patterson, Joshua Patterson / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1996 / Duración y datos técnicos: 82 min. color 1.85:1.

Los chicos del maíz: campos de terror (Children of the Corn V: Fields of Terror) / Director: Ethan Wiley / Productores: Jeff Geoffray, Walter Josten para Blue Rider Pictures, Dimension / Productor ejecutivo: Jeffrey Kurz / Guión: Ethan Wiley, según el relato de Stephen King / Fotografía: David Lewis / Música: Paul Rabjohns / Efectos especiales: Netter Digital Animation, S.O.T.A. FX / Montaje: Peter Daveney Flanagan / Intérpretes: Stacy Galina (Allison), Alexis Arquette (Gregg), Greg Vaughan (Tyrus), Angela Jones (Charlotte), Adam Wylie (Ezeekial), Fred Williamson (sheriff Skaggs), David Carradine (Luek Enright), Ahmet Zappa (Lazlo), Dave Buzzotta, Olivia Burnette, Aaron Jackson, Eva Mendes, Gary Bullock, Diva Zappa... / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1998 / Duración y datos técnicos: 80 min. color 1.85:1.

Children of the Corn 666: Issac's Return [vd/dvd: Los chicos del maíz 666 - El regreso de Isaac] / Director: Kari Skogland / Productor: Bill Berry, Jeff Geoffray, Walter Josten para Blue Rider Pic. / Guión: Tim Sulka, John Franklin, según el relato de Stephen King / Fotografía: Richard Clabaugh / Música: Terry Huud, Tim Eilers / Efectos especiales: Special Effects Services / Montaje: Peter Devaney Flanagan, Troy Takaki / Intérpretes: Natalie Ramsey (Hannah Martin), John Franklin (Isaac Chroner), Paul Popowich (Gabriel), Nancy Allen (Rachel Colby), Stacy Keach (Dr. Michaels), Alix Koromzay, John Patrick White, Sydney Bennett, Nathan Bexton, William Prael, Gary Bullock / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1999 / Duración y datos técnicos: 79 min. color 1.85:1.

Children of the Corn: Revelation / Director: Guy Magar / Productores: Michael Leahy, Joel Soisson para Neo Art & Logic, Dimension / Guión: S. J. Smith, según los personajes de Stephen King / Fotografía: Danny Nowak / Música: Stephen Edwards / Efectos especiales: Rachel Griffin, Bill Terezakis (maquillajes), Chad Goei, Sookie Park (animador de efectos visuales) / Montaje: Kirk M. Morri / Intérpretes: Claudette Mink (Jamie), Kyle Cassie (Armbrister), Michael Ironside (sacerdote), Troy Yorke (Jerry), Michael Rogers (Stan), Taylor Hobbs, Jeffrey Ballard, Sean Smith, Crystal Lowe, Louise Grant, John B. Destry, Ron Small, Ralph J. Alderman, Jason Low... / Nacionalidad y año: Estados Unidos 2001 / Duración y datos técnicos: 82 min. color 1.85:1

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)