Buddy Bradley: Odio para todos

Peter Bagge retrató con mano maestra a la juventud desencantada de los noventa y les proporcionó un gurú que provenía de un Mundo idiota. Odio es un buen ejemplo del modo en que el cómic se erige como uno de los fundamentales objetos de estudio para entender la sociedad posmoderna.


Buddy Bradley: Odio para todos

Peter Bagge retrató con mano maestra a la juventud desencantada de los noventa y les proporcionó un gurú que provenía de un Mundo idiota. Odio es un buen ejemplo del modo en que el cómic se erige como uno de los fundamentales objetos de estudio para entender la sociedad posmoderna.

La disfuncional familia Bradley fue creada por Peter Bagge, autor fundamental del cómic underground americano de la década de los noventa junto a Daniel Clowes (1) y Charles Burns (2), para las páginas de Mundo idiota (Neat Stuff, 1985), esencial tratado sobre la cultura mostrenca en forma de historietas ideado por dicho autor en la década de los ochenta. Sin embargo, a pesar de ser autores coetáneos, el trabajo de Bagge es mucho más realista en su temática y en sus planteamientos discursivos que el de sus compañeros de generación, más tendentes a universos surrealistas, en el caso de Clowes, y fantásticos, en el de Burns, aunque todos ellos comparten una clara tendencia crítica y social que se ve reflejada en sus viñetas.

Los Bradley componen el lado oscuro, utilizando términos starwarsianos, de la familia media impuesta por el american way of life, filosofía vital basada en un falso bienestar conseguido a través de la acumulación de objetos materiales que invadió los Estados Unidos tras la vuelta de los victoriosos soldados de la Segunda Guerra Mundial. Como base idílica de este modo de vida tenemos a la familia modélica instalada en una bonita casa con jardín, atiborrada por novedosos electrodomésticos, entre los que la televisión se erige como el moderno fuego catódico en torno al cual se reúnen los sonrientes miembros del clan. Pero no debemos olvidar que este ascenso económico vivido por los Estados Unidos se produjo gracias a la distribución de armas a los países aliados durante la contienda y a las materias primas proporcionadas para la reconstrucción de los mismos tras la derrota nazi.

Cabe remarcar al respecto que, de entre los aliados, Estados Unidos fue el único cuyo territorio no se vio directamente afectado a causa del conflicto, y que además disfrazó su lucrativo negocio posbélico de una hipócrita labor de ayuda filantrópica.

Bagge, nacido en 1957, creció en una época marcada por el feroz rechazo de un determinado sector de la juventud americana hacia la intervención de su Gobierno en la Guerra de Vietnam. Su adolescencia transcurrió durante los años del desencanto patriótico producido por el Watergate en la sociedad estadounidense y sus primeros años de juventud estuvieron marcados por el aciago conservadurismo de la era Reagan. De manera que Peter Bagge construye con la familia Bradley la natural degeneración de la institución que supusiera el principal baluarte de la sociedad americana.

La familia Bradley está formada por unos progenitores que conforman un compendio de todos los vicios atribuibles a unos pésimos padres y sus tres retoños. La hija es una adolescente promiscua que quedará embarazada antes de terminar el instituto; el benjamín es un prematuro fascista, violento y con una incipiente tendencia al alcoholismo que sacia su afán bélico representando guerras en miniatura con sus juguetes; y Buddy Bradley, el primogénito, será el tosco representante de la juventud de los primeros noventa, marcada por la desidia vital, la precariedad laboral, la inestabilidad emocional, el gusto por la cultura popular y su mala relación con la familia, a la que el escritor Douglas Coupland englobaría bajo el término de Generación X acuñado en su novela homónima (3), una especie de nueva generación perdida que, en lugar de buscar su destino en la carretera, se tumba en el sofá a ver cómo pasan los días mientras queda hipnotizada por la tele basura.

Pronto Buddy Bradley pasará a ser el protagonista de su propia colección, llamada Odio (Hate, 1990) en referencia al manifiesto talante misántropo del que hace gala el personaje en relación a su entorno. Buddy se trasladará en busca de la independencia de su New Jersey natal a la entonces revitalizada Seattle, que vivió un auge debido a la ascensión del grunge, movimiento musical de moda que retomaba la filosofía del "hazlo tú mismo" abanderada por el punk, adaptando su nihilismo vital a los nuevos tiempos y abandonando la agresividad del movimiento primigenio en favor de una pereza heredada del hippismo. Cabe recordar que, tras el boom económico de la etapa Reagan, la sociedad americana se sumió en un estancamiento del que aún no ha conseguido salir.

El estilo gráfico de Peter Bagge es heredero directo del trazo grueso y oscurantista de Robert Crumb (4), padre del cómic underground americano, pero mucho menos naturalista que el de aquél, que estaba más basado en la exageración de los atributos físico-sexuales de los personajes, sobre todo de los femeninos, así como de las historietas perpetradas por Harvey Kurtzman para la mítica revista Mad: el esquematismo antropomorfo de Kurtzman es muy similar al utilizado por Bagge. Sin embargo, frente a la simplicidad caricaturesca que proporciona Bagge a la anatomía de sus personajes, se contrapone una recreación de los escenarios extremadamente detallista, llegando en ocasiones a alcanzar un hiperrealismo tamizado por la particular visión decadentista de los ambientes característica del autor. Es particularmente destacable el dominio de la cinética que se percibe en la obra de Bagge, este sí directamente aprehendido de Crumb, que, mediante unos pocos trazos, es capaz de conferir un movimiento muy realista a sus personajes acercándolos de esta forma al lector.

Si Buddy Bradley es el Antoine Doinel (5) particular de Petter Bagge, la fauna de personajes secundarios que le rodean no desmerece en absoluto con respecto a él. La galería de freaks que se exhibe en Odio incluye a Lisa, la novia desquiciada de Buddy, a un amigo politoxicómano y jeta al que, no por nada, apodan Apestoso, y a George, un compañero de piso negro obsesionado con las invasiones alienígenas que se pasa la vida encerrado en su cuarto perpetrando delirantes teorías conspiranóicas.

Los títulos de Odio en muchas ocasiones parodian los de algunas películas americanas, con lo cual el elemento referencial, tan característico en el arte de la posmodernidad, es un hecho constatado en la obra magna de Bagge ya desde sus mismas portadas. A modo de ejemplo citaremos algunos títulos como Miedo y asco en New Jersey, Días de priva y rosas, Desmontando a Buddy, Sexo, mentiras y citas de pena, y el del comic book que cierra la colección, Mi gran boda yanki.

Al zambullirnos en sus páginas las referencias a la cultura popular son continuas, desde apariciones de músicos del Seattle de los 90, caso de Tad, a alusiones directas a obras cinematográficas como Star Wars, o literarias como La conjura de los necios, etc. Además Buddy Bradley es un melómano que escucha discos de The Who, Yardbirds, Janis Joplin y lee la revista Mad, como hemos dicho anteriormente una de las principales influencias gráficas de Bagge.

Peter Bagge muestra en Odio la crónica de una juventud conscientemente automarginada, a la que recurrentemente se ha acusado de padecer el llamado síndrome de Peter Pan debido a una presupuesta inmadurez manifiesta en su temor a enfrentarse con los problemas de la vida real; sin embargo Buddy Bradley se nos presenta más como un remedo bizarro del Holden Caufield de El guardián entre el centeno (6), aunque ciertamente muestre marcados síntomas de puerilidad que lo acercan al personaje creado por J. M. Barrie, privándolo sin embargo de la componente fantasiosa de aquel. Odio supone una mirada vitriólica opuesta al retrato amable e indulgente de la llamada generación X que se hizo en películas como Bocados de realidad (Reality Bites; Ben Stiller, 1994) y Solteros (Singles; Cameron Crowe, 1992).


Bibliografía de Buddy Bradley

Buddy y los Bradley

"Aquellos odiosos años"

"La tribu de los Bradley"

1- ¡Bienvenido a Seattle, Buddy!

2- La pesadilla del sueño americano

3-Los ídolos del grunge

4-Buddy in love (Buddy enamorado)

5- La gran evasión

6-Miedo y asco en New Jersey

7-Días de priva y rosas

8-Desmontando a Buddy

9-Persiguiendo a Lisa

10-Una terapia asquerosa

11-Una mente apestosa

12-Sexo, mentiras y cintas de pena

13-Mi gran boda yanqui

 

Publicados en España por La Cúpula

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José Ramón García Chillerón (Barcelona. España)

 

NOTAS:

(1) Autor de, entre otras, Ghost World, David Boring o Como un guante de seda forjado en hierro.

(2) Autor de, entre otras, Big Baby, El Borbah o El club de sangre.

(3) Generación X; por Douglas Coupland; traducción, Mariano Antolín Rato. Barcelona: Suma de Letras, 2000. Colección Punto de lectura; 89. Traducción de: Generation X.

(4) Autor de, entre otras, El desquiciado mundo de los crumbtoons, El gato Fritz, La historia de mi vida o Mis problemas con las mujeres.

(5) Personaje creado por el director de cine francés François Truffaut, y que supone su alter ego. Apareció por primera vez en la película Los cuatrocientos golpes (Les quatre cents coups, 1959), reapareciendo en más películas, siempre encarnado por el actor Jean-Pierre Léaud.

(6) El guardián entre el centeno; por J.D. Salinger; traducción de Carmen Criado. Barcelona: Edhasa, 2001. Traducción de: The Catcher in the Rye.

 

 


 


 


 


 


Peter Bagge