por José Luis Salvador Estébenez
Jean Rollin, el director de culto por antonomasia del cine fantástico francés, falleció en la madrugada del pasado día 15 víctima de una larga enfermedad. Tenía 72 años de edad.
Jean Rollin había nacido el 3 de noviembre de 1938 en la localidad parisina de Neuilly-sur-Seine. Hijo de un actor y director teatral, el amor de Rollin por el cine surgiría cuando en plena Segunda guerra mundial asistiera a una proyección de la película El capitán intrépido (Le Captaine Fracasse, 1942) de Abel Gance. Con la firme intención de trabajar en el mundo del cine, con quince años comenzó a escribir guiones con una máquina de escribir regalada por su madre. Ya con dieciséis conseguiría sus primeros trabajos dentro de la industria desempeñando las más diversas labores.
Tras varios cortometrajes y alguna tentativa anterior incompleta, coincidiendo con los vientos revolucionarios del mayo parisino Rollin rueda en 1968 la que será su ópera prima, Le viol du vampire. En este film, Rollin deja ya bien claras las que desde ese momento serán las señas de identidad de su cine: ambientes oníricos, argumentos surrealistas e inconsistentes, e historias a caballo entre el erotismo y el terror generalmente ambientadas en castillos poblados por vampiras lésbicas de lúbricas intenciones.
Sobre esta base, en los años siguientes Rollin da forma a algunos de sus films más famosos como títulos como La vampire nue [dvd: Desnuda entre las tumbas, 1970], Vierges et vampires [dvd: Requiem por un vampiro, 1971], Le frisson des vampires (1971), Les dèmoniaques (1974) o Lèvres de sang (1975). Alcanzada la mitad de la década de los setenta, Rollin da un paso más en el grafismo de sus propuestas sumergiéndose también en la confección de películas pornográficas, las cuales usualmente firmaría con los seudónimos de Michel Gentil o Robert Xavier. Precisamente, sería dentro de esta industria donde conocería a la actriz Briggitte Lahaie, quien pronto se convertiría en su principal musa.
Comparado en múltiples ocasiones con nuestro Jesús Franco por sus similares obsesiones, a lo largo de sus carreras los nombres de ambos se cruzarían en dos controvertidas y oscuras producciones: Christina, princesse de l’erotisme [dvd: Virgen entre los muertos vivientes, 1973), para la que Rollin filmaría diversos insertos causando la ira del director madrileño, y El lago de los muertos vivientes / Le lac des morts vivants (1981), película inicialmente encargada a Franco que acabaría rodando Rollin después de que el tío Jess diera la espantada el primer día de rodaje.
Descanse en paz.
| < Prev | Próximo > |
|---|