Este artículo analiza los casos de actores, actrices, productores, directores y guionistas que participan y crean videojuegos y a la inversa, esto es, creadores de videojuegos que se embarcan en la realización de películas. Vamos a revisar los casos más curiosos y los más interesantes...
Lo Mejor de dos mundos
En un anterior artículo comentamos una parte de las relaciones entre los videojuegos y el cine y hablamos del proceso que se había dado recientemente de trasladar a la pantalla grande los éxitos de la industria de los videojuegos, a la vez que comentábamos que el proceso también se daba a la inversa con la conversión de películas de gran éxito a formato de videojuego. Pues bien, aún existe un tercer campo de relación entre estos dos medios audiovisuales y es el del trasvase de figuras de un medio a otro. Este sería el caso de actores, actrices, productores, directores y guionistas que participan y crean videojuegos y a la inversa, esto es, creadores de videojuegos que se embarcan en la realización de películas. Vamos a revisar los casos más curiosos y los más interesantes.
Uno de los primeros grandes astros del cine que colaboró en un videojuego fue el genial Donald Sutherland en un juego titulado KGB, donde interpretaba al padre del protagonista (personaje manejado por nosotros), que se descolgaba de vez en cuando con unos sabios consejos para ayudarnos a desembrollar una turbia maraña donde se implicaba a la mafia rusa y al servicio secreto soviético. En este caso la participación del actor era meramente anecdótica, con unos vídeos en los que aparecía caracterizado como un alto mando del KGB.
De mayor entidad es la aparición de Mark Hamill (el inolvidable Luke Skywalker) en la saga de juegos Wing Commander, más concretamente en las partes III, IV y V, donde interpretaba a Christopher Blair, el protagonista absoluto del juego. Un juego que nos trasladaba a un lejano futuro en el que la Humanidad se encontraba en guerra con una raza de belicosos extraterrestres de aires tigrunos y que nos narraba las andanzas de coronel Christopher Blair y las diferentes misiones en las que no solo debía enfrentarse a los Kilrathi, sino a peligrosas conspiraciones y luchas de poder en el seno de la misma confederación terrestre.
Pero Mark Hamill no era el único actor conocido que participó en la saga; entre otros rostros famosos nos encontramos con Malcolm McDowell (el inolvidable protagonista de La naranja mecánica) como el maquiavélico almirante Tolwyn, John Rhys-Davies (visto en, por ejemplo, En busca del arca perdida e Indiana Jones y la última cruzada), como un antiguo camarada de armas de Blair metido a político, Jason Bernard, Thomas F. Wilson (intérprete en la saga Regreso al futuro como el eterno enemigo de Marty McFly), quien encarna al compañero y eterno rival de Blair, Todd Wilson alias Maniac, y Ginger Lynn Allen (mítica ex estrella del porno), que será uno de los varios intereses amorosos de Chris Blair. En la cuarta entrega se le unirían actores como Mark Dacascos, Chris Mulkey o Casper Van Dien. En la quinta y hasta el momento última parte de la saga el protagonismo de Mark Hamill y Thomas F. Wilson era sustituido por los de Steven Petrarca y Neill Barry, aunque el resto del reparto original seguía apareciendo en papeles secundarios.
La generalización de las denominadas "películas interactivas" (género que inauguró la saga Wing Commander) propició que muchos actores, guionistas e incluso directores cinematográficos se embarcasen en proyectos en el mundo de los videojuegos. Así, de la mano de los creadores de la saga madre Wing Commander nos llegó Privateer 2: The Darkening. En esta película interactiva, de nuevo presentada por Origin, Chris Roberts fue sustituido a la cabeza del proyecto por su hermano Erin. La película nos trasladaba a un lejano futuro en el que interpretábamos el papel de un amnésico piloto que, mientras trataba de descubrir la verdad sobre su pasado, debía dedicarse al comercio galáctico en un universo plagado de piratas, contrabandistas e intrigas entre corporaciones. En el nutrido reparto nos encontrábamos con actores de la talla de Christopher Walken, John Hurt, David Warner, Jurgen Prochnov, Mathilda May o Amanda Pays.
Mark Hamill , al margen de la saga Wing Commander, es un habitual colaborador en el mundo de los juegos de ordenador y nos encontramos con su voz en juegos tan cinematográficos como Full Throttle, creado por LucasArts[1] , donde ponía voz al carismático malvado en una aventura gráfica ambientada en un futuro no muy lejano en la que el jefe de una dura banda de motoristas era traicionado por los miembros de esta y dado por muerto. El protagonista, como es natural, buscaría venganza en una aventura al más puro estilo de las películas de Sam Peckimpah o Walter Hill, y la música (excelente) estaba compuesta por el grupo "The Gone Jackals".
Mark Hamill también puso la voz[2] a uno de los personajes del videojuego Gabriel Knight: Sins of the Fathers, primero de una saga donde el gran Tim Curry ponía la voz a su protagonista, un detective que se ocupaba de investigar una serie de casos relacionados con lo paranormal. Esta serie, muy interesante para los amantes del terror, consta hasta el momento de tres aventuras, y Tim Curry participaría poniendo de nuevo la voz en la tercera parte de la saga, aunque no así en el segundo (primero y único) interpretado por actores reales, donde sería sustituido por el mucho menos conocido y, porqué no decirlo, peor Dean Erickson.
En Tresspasser, uno de los primeros juegos editados por Dreamworks, la productora de Steven Spielberg, se regresaba al Parque Jurásico, y contaba con las voces de Sir Richard Attenborough y Minnie Driver.
Un caso espectacular dentro de esta mezcla de dos mundos sería la fabulosa aventura gráfica The Dig, basada en una idea original de Steven Spielberg para su serie Amazing Stories, aunque su alto costo hizo que se reconvirtiera en una aventura gráfica dirigida por uno de los maestros del género, Sean Clark, y escrita conjuntamente por el mismo Spielberg y el prestigioso escritor de ciencia-ficción Orson Scott Card (quien ya había colaborado en otros juegos de la LucasArts escribiendo los ingeniosos diálogos de los dos primeros capítulos de la saga Monkey Island). Las voces de los protagonistas corrieron a cargo de conocidos actores, entre los que destaca Robert Patrick, el T-1000 de Terminator 2, los efectos especiales corrieron a cargo de la Industrial Light and Magic y existen persistentes rumores acerca de la posible realización de una película basada en este extraordinario juego, muy recomendable para todos los fans de la ciencia-ficción.
El género de las "películas interactivas" no se ha centrado exclusivamente en la materia de la ciencia-ficción, sino también en el terror y el thriller; dentro de estos campos nos encontramos con Black Dahlia[3] que mezcla en una absorbente trama ambientada en los años 40 a espías nazis, joyas misteriosas y un asesino en serie real. Contaba con la presencia de actores tan conocidos como Dennis Hooper y Teri Garr.
Dentro del género del terror con toques de ciencia-ficción se engloba Ripper (1996), una película interactiva que trasladaba a Jack El Destripador al futuro. En el excelente reparto hay que destacar a Christopher Walken en un papel de policía psicópata a su medida, el veterano Burgess Meredith, Karen Allen, Ossie Davies y John Rhys-Davies de nuevo, repitiendo experiencia en una película interactiva después de su participación en WC III y IV. Como curiosidad comentar que se distribuyeron dos versiones, siendo una de ellas aligerada de las escenas más gore y los diálogos más "subidos de tono", y que el juego ofrecía tres finales diferentes (con tres asesinos distintos). Destacar en la banda sonora la mítica canción Don´t Fear the Reaper de Blue Oyster Cult, que contiene, además, una de las claves para resolver el juego.
Un caso especial de actor participando en un videojuego es el de Bruce Willis, quien cedió su imagen (gestos, movimientos, voz...) para el protagonista virtual del juego Apocalipse (1998) (normalmente los actores se limitan a doblar personajes virtuales previamente creados sin ninguna semejanza física con ellos). Willis también dobló la voz en los juegos basados en la trilogía de La jungla de cristal, aunque se negó a aparecer en las escenas de vídeo intermedias del juego basado en la película El quinto elemento (cuestión de dinero, por supuesto).
Muchas cosas se nos quedan en el tintero en este breve repaso a la extraña y fascinante amalgama que se está produciendo en el campo del ocio informático que, sin duda, nos deparara muchas más sorpresas y productos que harán que la frontera entre cine y videojuego se diluyan para conseguir crear una experiencia fascinante para todo tipo de públicos. Permanezcan en sintonía.
Carlos F. Cenalmor (Alcalá de Henares. España)
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[1] La filial de entretenimiento informático de la Industrial Light and Magic.
[2] En la mayoría de los videojuegos el alto coste del doblaje nos permite escuchar las voces originales, normalmente acompañadas de subtítulos en castellano.
[3] La Black Dahlia (Dalia Negra) fue un famoso asesinato acontecido en el Hollywood de los años 40: una starlette apareció serrada por la mitad en un parque público. El escritor James Ellroy escribió una novela inspirada en el caso.
Dennis Hooper en Black Dahlia
El Juego de Indiana Jones
Full Throttle
una aventura Heavy Metal
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