Star Trek – La última frontera

2585683168En estos momentos debe estar distribuyéndose por toda España el libro Star Trek – La última frontera, co-escrito entre Carlos Díaz Maroto y Luis Alboreca, y editado por Ediciones Jaguar, y que se centra en esta célebre franquicia, y en concreto sobre la tripulación originaria de la Enterprise. Aprovechando el momento, os ofrecemos una conversación con los autores, así como un análisis del libro.

Manuel Aguilar: Dentro del panorama general de publicaciones dedicadas a la saga de Star Trek, ¿cuál es vuestra contribución, o qué tratáis de aportar?

Carlos Díaz Maroto: Una pregunta difícil. No es nuestra intención acercarnos a la temática de un modo totalmente novedoso y fascinante. Simplemente, queremos contar desde nuestra perspectiva, a nuestra manera, lo que ha sido Star Trek, aportando datos e informaciones, y al mismo tiempo plantear nuestra opinión al respecto, que para algunos irá a misa, y para otros será deleznable, algo inevitable cuando se trata de un libro que intenta aportar algo de análisis. Todo ello desarrollado en una estructura un tanto similar a otros libros previos de ambos.

Luis Alboreca: Intentamos escribir un libro ameno, analítico e informativo. No pensamos sentar cátedra ni decir que es superior a lo que han escrito muchos otros. Básicamente la serie nos gusta, en líneas generales, y queremos contar cómo se creó, qué ha significado para la gente y para nosotros, obviamente desde nuestro punto de vista.

CDM: Los libros de Alberto Santos han seguido dos estructuras: o una guía de episodios comentada, o un enfoque más concreto sobre razas, por ejemplo. El nuestro se diría que es un collage de todo tipo de enfoques, pero al tiempo intentando otorgar una unidad a todo ello. Nuestro libro no es ni mejor ni peor que los previos (aunque eso lo habrá de juzgar el lector), sólo diferente.

MA: Si algo caracteriza a la saga es su gran longevidad tanto a través del cine como de su medio originario, la televisión. ¿Cómo concentráis todo el potencial que encierra tan gran cantidad de material?

LA: Como sólo nos hemos centrado en la tripulación clásica, hemos hablado sobre el germen que propició toda la mitología sobre Star Trek. Por tanto, dentro de lo que cabe, el trabajo se ha centrado sólo digamos en el comienzo (así como en el final). Abarcar todo sería demasiado ligero y precipitado intentando abarcar todo lo que es el Universo Trek en su globalidad.

CDM: Si hemos de ser sinceros, la intención primera era hacer eso: abarcarlo todo. Pero vimos que era imposible, se necesitaría un libro de 1.800 páginas, o hablar de todo en plan telegráfico. Así pues, decidimos reducir los objetivos, y desarrollarlos más. Y nos centramos en la tripulación clásica, con sus inicios y su final, que es un nuevo inicio, gracias a la película de Abrams.

MA: En cuanto a la serie clásica, además de su calidad, presenta el aliciente de ser la iniciadora, lo que multiplica las posibles ópticas a seguir. ¿Qué esquema utilizáis? En concreto, ¿se trata de un estudio analítico, o también hacéis referencia a los distintos fenómenos más o menos anecdóticos que la acompañan?

CDM: Hablamos de Star Trek, obviamente, pero también hablamos de lo que lo circunda. Cualquier obra no nace porque sí, está rodeada de referentes e influencias. Gene Roddenberry creó la serie a partir de su experiencia vital, sus lecturas y visionados previos, y eso lo intentamos aportar. Y también hablamos de la ciencia ficción televisiva de la época y lo que Star Trek representa en medio de todo ello.

LA: Como bien dice Carlos, todo esto no empezó de la nada, sino que viene del bagaje cultural del creador. E intentamos aportar al lector ese bagaje, las cosas que influyeron a Roddenberry. Por ejemplo, para el capitán Kirk se inspiró en las novelas de Hornblower, por lo cual hablamos un poco de esa saga de narraciones marinas. También intentamos hablar de la visión humanística que tenía el creador, esperando un utópico aunque posible futuro, cuando la humanidad encuentre su lugar en el universo.

CDM: En todo caso, como en las películas de Howard Hawks, a veces hablamos de los personajes por sus acciones, y muchas conclusiones surgen a partir de estudiar los guiones que Roddenberry desarrolló.

MA: La carrera de los diferentes actores que protagonizan la serie no se limita, obviamente, a ésta. ¿Incidís en el resto de sus filmografías, así como en la de secundarios de relevancia que aparezcan en los distintos episodios y películas?

LA: Intentamos ampliar un poco la biografía de los actores y su entorno profesional, para que el lector vea que sus trabajos abarcaban algo más que Star Trek, aunque muchos no tuvieron tanta suerte como otros.

CDM: Respecto a los “secundarios de relevancia”, en ocasiones comentamos con mayor o menor extensión algo de su labor. No podemos hablar de actores como Christopher Plummer, David Warner o Ricardo Montalbán y pasar por encima como si no fuesen nadie, sino que hay que incidir, siquiera mínimamente, en una magnífica carrera que hay sobre sus espaldas.

MA: Es sabido que la calidad de los episodios de la serie clásica se debe ante todo a sus guionistas, la mayoría escritores de ciencia ficción de renombre. ¿Les dedicáis algún apartado especial?

CDM: No tanto como quisiéramos. Nuestra idea inicial era hacer un capítulo completo con apartados para cada uno de ellos, analizar con cierta extensión la carrera profesional de escritores como Richard Matheson, Theodore Sturgeon, Robert Bloch o Jerry Sohl, pero eso alargaría la obra en demasía. En todo caso, hablamos de ellos, y en muchas ocasiones añadimos información complementaria por medio de notas a pie de página.

LA: También mencionamos a Harlan Ellison, autor de un único episodio, y la polémica que surgió a partir de ese guión, manipulado a tal punto que reniega del capítulo, pese a haber sido premiado y ser un estupendo episodio. Star Trek, a causa de los gustos literarios de Roddenberry, supo rodearse de buenos guionistas entre lo más afamado de la narrativa de ciencia ficción, y de eso queda constancia en el libro.

MA: Al hablar de la etapa clásica, no sólo nos referimos a las tres temporadas oficiales: están la serie de animación, que tiene sus detractores y sus fans, y las películas. ¿Les otorgáis el mismo tratamiento que a los episodios pertenecientes al canon, por así decirlo?

LA: Por supuesto, ¿por qué no? La serie animada, pese a las limitaciones técnicas, presenta unas historias muy interesantes, y también tiene, como su predecesora en imagen real, guionistas de renombre. Las películas sin duda fueron el germen de las series posteriores; sin estas no creo que hubiese continuado la franquicia. Por tanto, también se merecen el mismo tratamiento que la serie.

CDM: Puestos a tu incidencia al “mismo tratamiento”, te diré que la serie animada está analizada en el libro con la misma estructura que la serie original, y el comentario dedicado a cada episodio, más o menos, tiene la misma extensión que en aquélla, dentro de lo flexibles que somos, pues cada uno de ellos merece más o menos distensión por diversos factores. En muchas fuentes se suele considerar, a veces, como una cuarta temporada, y pese a que nosotros la comentamos aparte, en tono la tratamos así.

MA: En cuanto a las películas, suele preocupar más a los fans su posible afiliación a la filosofía Trek que sus meras cualidades cinematográficas. Vuestro acercamiento, ¿en qué posición se sitúa?

CDM: Como ha dicho Luis antes, creo, nos gusta Star Trek. Pero, ante todo, somos cinéfilos. No podemos separar una cosa de otra. Las películas son analizadas desde su perspectiva cinematográfica, pero también las ubicamos dentro del Universo Trek y lo que aportan a este. Por ejemplo, en La ira de Khan comentamos la labor de Nicholas Meyer como director, pero también nos hacemos eco de un famoso error de continuidad, como es el encuentro entre Chekov y Khan. En unas cintas nos enrollamos más con una de esas facetas, y en otras con la otra, según lo que den de sí cada una de ellas.

LA: Nuestro empeño es centrarnos en analizar las películas como un ente cinematográfico, hablando del guión, la realización o todo lo que conlleva el hacer un largometraje. Las perspectivas sobre su afiliación Trek se lo dejamos al lector, aunque nosotros demos nuestra opinión. No nos gusta Star Trek porque sí, nos atrae por diversos factores como pueden ser los argumentos, actores o directores. No nos gustan sólo porque sean Star Trek.

CDM: Como es un libro sobre Star Trek, debemos hacer un análisis con esa aproximación, pero no queremos que sea sólo un libro para trekkers. Un aficionado a la ciencia ficción en general podrá interesarse por él sin problema; no ninguneamos el hecho de que Robert Wise dirigiera una obra maestra como Ultimátum a la Tierra. Nos aproximamos a las películas como productos trek, como obras de ciencia ficción y como cine.

MA: La última entrega de la saga, al crear una realidad paralela con otra génesis de la tripulación clásica, plantea cuestiones de toda índole, tanto narrativas como extrafílmicas; ¿le dais un tratamiento aparte, y a las noticias que pueda haber sobre una continuación?

LA: Le damos el mismo tratamiento que a las demás películas. Contamos su génesis, acompañada de una larga introducción sobre todos los rumores que llegaron a ella, su desarrollo y cómo es la cinta en sí. No creemos que deba tener un tratamiento distinto que lo demás. Al fin y al cabo, en las series ha habido otras aproximaciones similares, otros elseworlds, y han sido al final un episodio más. No nos hemos regido por nuestras filias o fobias, aunque lógicamente unas películas nos gustan más y otras menos. El lector sabrá nuestra opinión leyendo el libro.

CDM: La fecha de cierre del libro nos ha impedido aportar lo suficiente en el sentido de esa supuesta continuación de la película. Pero hemos contado todo lo que se sabía en aquel entonces, y también hemos citado los rumores sobre las posibles series de Star Trek que puedan hacerse a continuación. En todo caso, ni aún hoy hay nada claro al respecto. Sólo que la peli de Abrams ha dado mucho dinero, y por tanto hay que hacer una continuación: es la ley de Hollywood.

MA: Junto a la serie se ha creado todo un fenómeno social de sobras conocido. ¿Dedicáis un apartado al trekkismo y las convenciones?

CDM: Sí, por supuesto. Es algo importante en Star Trek, y por tanto hay que mencionarlo. En todo caso, no le hemos dedicado un gran espacio, nos interesaba más Star Trek en el ámbito de la creación. Pero mencionamos la instauración de las primeras convenciones trek, y también citamos algo de lo que en España ha habido y hay.

LA: Como dice Carlos, hablamos de esta variante porque existe, y este es un libro sobre Star Trek. Aunque si profundizásemos sería demasiado extenso para lo que queremos contar, y en realidad abarcaría un solo libro que aglutinase la psicología del fan, su forma de vida, y la historia de cómo ha dado rienda suelta a esa pasión por medio de las convenciones.

MA: La serie ha generado, además, un merchandising considerable, y la aparición de todo tipo de productos afines a los que rara vez se hace referencia: novelas, cómics, discos, etc. ¿Habláis de todo ello?

LA: Igual a como he dicho antes, hablamos de todo lo que acompaña a las series y las películas. No demasiado extensamente, por cuestión de espacio, pero todo tiene su cabida dentro del libro. Hablar solamente de las novelas, que son muchas, nos llevaría demasiadas páginas.

CDM: De hecho, admito que esa es la mayor laguna del libro. En concreto sobre las novelas no hay un apartado especial, pero hacemos referencias a ellas a lo largo de todo el texto, citando cuando acontece en algún capítulo o película lo que ha surgido paralelo al mismo. Respecto al cómic, aprovechando que Luis es experto en el tema, había que meter un capítulo, y así ha sido. Y respecto a los discos, ciertamente, ni se nos ocurrió, ahora que lo dices, pero a lo largo del texto hacemos alusión a Alexander Courage, Jerry Goldsmith o James Horner, y lo que han aportado a la saga. El merchandising ha tenido un espacio concreto, aunque no tan extenso a como querían los editores.

MA: En sus diferentes etapas, la saga ha dado lugar igualmente a homenajes y variaciones de todo tipo, la mayoría paródicas. ¿Hacéis referencia a ello?

CDM: Sí. El libro se centra en la tripulación clásica, así pues hemos hablado de las apariciones de esos personajes en otras series trek. Pero también hablamos de otras “apariciones” de estos, como en algún capítulo de Futurama, fan-series y fan-películas, o cintas que, sin ser Star Trek, obviamente la aluden, como Héroes fuera de órbita.

LA: Como hablamos de todo el universo trek, circunscrito a la tripulación clásica, también incidimos en las parodias o en otras versiones de este equipo. Por tanto, también nos hemos centrado en las fan-series, entre ellas la originalmente titulada New Voyages, y rebautizada como Phase II, siendo la primera vez en el mundo en que en un libro se habla de ello. Se trata de una serie hecha por aficionados, con un presupuesto y medios técnicos envidiables, que paulatinamente han ido incorporando guionistas clásicos como D. C. Fontana, o actores como George Takei.

CDM: Además, en España se ha hecho una labor extraordinaria de traer a los aficionados esta serie. Un maravilloso equipo liderado por Fernando Martínez se ha puesto a subtitular los episodios y ponerlos a disposición de los españoles, en la primera traducción autorizada por el equipo creador. Después se ha hecho en otros países, pero nosotros fuimos los primeros. Estos capítulos están disponibles en internet de forma gratuita y autorizada por sus creadores.

MA: Por último, ¿qué podéis decir acerca de la maquetación? La comparación con el modelo de Alberto Santos Ediciones es inevitable. ¿Seguís un esquema parecido, o habéis tratado de buscar un camino propio?

LA: Ahí nosotros no tenemos nada que ver. Eso es cuestión de la editorial, aunque nosotros estamos contentos con el resultado. Nos gusta estéticamente y a su vez tiene una lectura clara y legible. Es una labor del maquetador, y creemos que ha hecho un buen trabajo.

CDM: Efectivamente. Nosotros pasamos el texto en formato Word, y después el trabajo es de ellos. Aportamos una colección de fotografías, de las cuales la editorial debió tomar como la mitad, y el resto fue añadido por ellos. Y nada más. Incluso yo sugerí un diseño de portada que después no se hizo, aunque estamos contentos con esta. Y es la más clara y definitoria del contenido del libro.

 

El libro

Lo primero que llama la atención ante este nuevo libro dedicado a Star Trek es su huída del esquema predominante en la gran mayoría de publicaciones dedicadas a esta saga y otras afines, es decir, la enumeración de episodios y datos, con el análisis crítico desempeñando un rol secundario. Aquí sucede lo contrario: el análisis es el gran protagonista del libro y su eje central, desempeñando el anecdotario y la enumeración técnica el papel accesorio, lo que, por otra parte, es característico de las publicaciones previas firmadas por Carlos Díaz Maroto (solo o en colaboración), todas ellas tendentes a diseccionar los diferentes aspectos del género o tema tratado, dentro del estilo dinámico, irónico a veces, y no por ello menos implacable que es sello personal del autor.

El presente volumen no es, por fortuna, una excepción. Coescrito con Luis Alboreca, cuyo estilo se coordina con notoria destreza con el de Carlos Díaz Maroto, y confeccionado con la hábil y sobria –pero atractiva- maquetación habitual en otros títulos de la misma editorial y autores, su organigrama sigue el desarrollo de la etapa clásica de la saga, a saber: las tres temporadas de la serie, la serie de animación, la abortada Phase II, y las películas protagonizadas por la tripulación de la Enterprise original. El conjunto así trazado destaca por la coherencia estilística y formal con que, sin renunciar a su intencionalidad básica, engarza los distintos elementos de un puzzle tan complejo como el del Universo Trek, desgraciadamente limitado por evidentes limitaciones de espacio a esas primeras etapas.

Sin menoscabo, por tanto, de las primeras publicaciones que abrieron la puerta de este tipo de ensayos al neófito lector español, el libro de Luis Alboreca y Carlos Díaz Maroto puede considerarse un nexo, un punto de unión entre el ansia estadística del fan y el interés lector del aficionado común, punto éste muy difícil de conseguir para una serie que tantas y tan acaloradas reacciones a veces provoca. Quizá sea éste precisamente el mayor punto débil del volumen: la aproximación algo esquinada a elementos que, no por no pertenecer a la serie propiamente dicha, son menos interesantes, máxime cuando hasta ahora apenas han sido tratados de forma exhaustiva (los cómics, el merchandising, las convenciones o ciertas imitaciones aparecidas al margen). Una laguna, sin embargo, matizada por el amplio estudio dedicado a la serie de animación, habitualmente despreciada incluso por los mismos creadores del universo Trek, o a la reciente fan-serie Star Trek - New Voyages/Phase II, en el primer libro que se dedica a analizarla en el mundo.

Así pues, deseémosle la mejor de las suertes a esta nueva publicación, y que la experiencia se repita en nuevas entregas donde se recojan el resto de las series y filmes que han conformado tan monumental saga. Para todos, larga vida y prosperidad.

Manuel Aguilar (Madrid. España)