Gladiator, el padre de Supermán

Con motivo de la edición por parte de Jaguar Ediciones de la novela Gladiator, el superhombre, del escritor norteamericano Philip Wylie, ofrecemos aquí la introducción escrita para el libro por Luis Alboreca, colaborador habitual de pasadizo.com, y responsable de la traducción junto a Carlos Díaz Maroto. En esa introducción, Luis repasa la carrera literaria del autor y se centra particularmente en lo que supone la novela como precedente de un icono del cómic como es Supermán.

Poco imaginaba Philip Wylie que su novela Gladiator iba a ser el origen del primero y más importante superhéroe de la historia del tebeo, Superman, personaje creado por Jerome "Jerry" Siegel y Joseph "Joe" Shuster en 1933 (1). En un principio pensaron crear una tira de prensa diaria del personaje, pero cuando no pudieron venderlo a ningún sindicato se lo ofrecieron a la editorial National Publication, ahora conocida como DC, en la que ya publicaban historietas, como Spy, Federal Men o Slam Bradley, que les compró al héroe, y con la consiguiente adaptación al formato de comic book acabó apareciendo por primera vez en Action Comics nº 1, con fecha de portada de junio de 1938.

Aunque en muchas ocasiones, y dependiendo de la fuentes, Siegel y Shuster dijeron no haber leído nunca la novela de Wylie, y que se inspiraron en el concepto del Übermensch (superhombre) de Friedrich Nietzsche, expresado en la obra Also sprach Zarathustra de 1883, mezclado con héroes mitológicos como Hércules o bíblicos como Sansón. Leyendo la novela, como descubrirá el lector que acceda a ella, hay muchos aspectos del personaje y frases sacadas directamente del texto. Por ejemplo, cuando se concibió la primigenia idea de crear un comic book del superhéroe, que presentaron a Consolidated Book Publishing y que fue rechazado (2), este Superman iba vestido simplemente con una camiseta y unos pantalones ajustados, mucho más cercano al concepto de la novela, sin uniforme.

La referencia a los saltamontes, como explicación de los poderes de Superman, que aparece en la ya clásica viñeta del Action Comics número 1, también es mencionada en la novela; y la conocida frase: “Más rápido que una bala. Más potente que una locomotora. Capaz de alcanzar los edificios más altos de un solo salto”, que es tan famosa hoy en día, aunque en realidad es una creación posterior y no aparece en esa primera historieta, se pude decir que está tomada de unas frases parecidas se pueden leer en varias viñetas: “Salta un octavo de milla; sobrepasa un edificio de veinte pisos. Corre más rápido que un tren expreso... Y nada menor a un obús puede penetrar su piel”. Pues en boca de Hugo Danner se puede leer esto: “Puedo saltar tan alto como una casa. Correr más rápido que una locomotora. Consigo arrancar grandes árboles y apartarlos...”. Los poderes del superhéroe son muy parecidos a los de Hugo Danner; de hecho, muchos pensarán que Superman vuela, pero en aquellos primeros estadios del personaje éste no volaba, sino que daba grandes saltos, al igual que el protagonista de esta novela.

La influencia de Gladiator en la creación de Superman es indiscutible, como mencionan muchos estudiosos, aunque la mayoría se decanta por la influencia y no por el plagio. Así, el guionista de cómics y novelista Peter David, en su columna But I Digress, publicada en Estados Unidos en el diario de información sobre cómics CBG (Comics Buyers Guide) número 1937, de enero de 2008, y editada en español por la revista Dolmen nº 145 ese mismo mes, menciona las similitudes de Hugo Danner y Superman: “¿Hubiera podido existir Superman, cuyo debut tuvo lugar en 1939 [sic], sin haberse inspirado en Hugo Danner, el heroico protagonista de Gladiator, la novela de Philip Wylie de 1930?”.

La vinculación al mundo del cómic continúa con su traslación a la historieta. La novela fue adaptada por Roy Thomas y dibujada por Rich Buckler y Tony DeZuñiga y publicada en el magazine Marvel Preview nº 9 de 1976, de la editorial Marvel Comics. En España esta versión fue editada por Forum dentro de su colección Aventuras Bizarras nº 11, en 1984. Por lo demás, Roy Thomas y Dann Thomas al guión, y con dibujo de Michael Bair y Brian Murria, crearon un personaje llamado Iron Munro en el cómic de la DC Young All-Stars correspondiente al 1 de junio de 1987, que resulta ser hijo ilegitimo del propio Hugo Danner.

Recientemente, en 2005, la novela ha vuelto ha ser adaptada por el controvertido Howard Chaykin, con ayuda al dibujo del excelente Russ Heath, en cuatro números de formato prestigio, editado en la línea Wildstorm propiedad de DC. El cómic se ha titulado Legend, y aunque en la portada de los dos primeros números pone “inspirado en Gladiator de Philip Wylie”, se ha modernizado la historia.

Se puede decir que Hugo Danner, aparte de ser el “padre” de Superman, es el precursor de los superhéroes que hoy conocemos, y rebuscando entre los orígenes de muchos de estos personajes se pueden ver parecidos más que notables, una lista de los cuales sería demasiada larga para esta corta presentación. Así que gracias a gente como Philip Wylie, Jerry Siegel y Joe Shuster, y tantos otros, tenemos la oportunidad de disfrutar de héroes que superan nuestra imaginación y nos entretienen.

Philip Gordon Wylie nació el 12 de mayo de 1902 en Beverly, Massachusetts, hijo de Edmund Melville Wylie, ministro presbiteriano, y de Edna Edwards, una novelista que falleció cuando él tenía cinco años, y murió el 25 de octubre de 1971.

Fue un autor que abarcó mucho de los aspectos de la literatura, así escribió novelas, relatos, artículos, columnas para periódicos y ensayos, y algunas de sus obras fueron bastante polémicas. Una de ellas, Generation of Vipers, de 1942, que fue un best-seller durante esos años, habla sobre el papel de la mujer en la sociedad y cómo esta sociedad está basada en una especie de culto o sacralización hacia la madre, que hacía que la fuerza motriz de la familia y de la moral fuese impenetrable a la reflexión y por tanto a la crítica. Además, creó el concepto Momism, que no tiene traducción al español, y que se utiliza para referirse al excesivo cariño hacia la madre.

Su novela The Disappearance (1951), trata sobre un acontecimiento que separa a los hombres de las mujeres, para los hombres han desaparecido ellas, y para las mujeres éstos, y explora con ello las relaciones entre ambos sexos y también el tema de los derechos de las mujeres y la homosexualidad. Esta idea, por cierto, recuerda un tanto a la película ¡Cariño, he enviado los hombres a la Luna! (1997), de las directoras Marta Balletbò-Coll y Ana Simón Cerez.

La novela The Paradise Crater (1945), que describía un posible 1965 donde los nazis intentan conquistar el mundo utilizando armas nucleares, fue la causa de su arresto domiciliario por parte del gobierno federal.

Según bastantes estudiosos, la novela The Savage Gentleman publicada en 1932 es la inspiradora del personaje de literatura pulp Doc Savage creado por Lester Dent, aunque éste también tiene cierto parecido con Hugo Danner (3). Otra novela Philip Wylie vinculada el mundo de la historieta es Cuando los mundos chocan (When Worlds Collide); publicada en 1933, y escrita junto a Edwin Balmer, muchos la consideran la simiente de la tira de prensa Flash Gordon creada por el excelente Alex Raymond. Cosa un tanto exagerada, ya que la única similitud es el acercamiento de un planeta a la Tierra. Speed Spaulding, una tira de prensa editada entre 1938 hasta 1941, está basada en parte en el libro, y los guionistas son los mismos Wylie y Balmer, siendo el dibujante Marvin Bradley. De esta novela también existe una famosa adaptación cinematográfica del mismo nombre y cuyo director es Rudolph Maté, aunque la fama la tiene el productor George Pal; parece ser que volverá a ser adaptada en breve con producción de Steven Spielberg y dirección de Stephen Sommers. Añadamos también que ambos autores ofrecieron una secuela a su novela con After Worlds Collide en 1934.

El cinematógrafo nos lleva a comentar que Wylie también fue guionista de cine. Uuna de sus labores más conocidas es La isla de las almas perdidas (Island of Lost Souls, 1933), dirigida por Erle C. Kenton. El guión lo firmó junto a Waldemar Young, y está basado en La isla del doctor Moreau de H.G. Wells. Otra obra de Wells que tuvo participación del escritor fue El hombre invisible (The Invisible Man, 1933), de James Whale. No está acreditado, y el guión es referido a R.C. Sherriff, y Preston Sturges, éste también sin acreditar. Según parece se incorporaron elementos de The Murderer Invisible, novela del propio Wylie, en la película.

El telefilm “Los Angeles, 2017” (“LA 2017”, 1971) es un episodio especial de la serie Audacia es el juego (The Name of the Game); habitual serie de periodistas con tramas policiales o dramáticas, en esta ocasión uno de los dueños del periódico, encarnado por el actor Gene Barry, llegará misteriosamente al futuro año 2017, un mundo distópico del que deberá salir para regresar a su época. Este episodio tan particular, que incluso se llegó a proyectar en el Festival de Sitges, fue dirigido por Steven Spielberg, a partir de un guión original de Wylie.

La propia novela tuvo una adaptación cinematográfica en 1938. The Gladiator, dirigida por Edward Sedgwick (habitual realizador de los grandes clásicos de Buster Keaton) y con guión de Charlie Melson y Arthur Sheekman, es una comedia protagonizada por el actor Joe E. Brown (el novio de Jack Lemmon en Con faldas y a lo loco), donde el personaje intenta unirse al equipo de fútbol americano y es el hazmerreír de todos, hasta que consigue una droga que le hace super fuerte. La cinta parece que se centra más en la comedia que en el tema filosófico de la novela.

La mayoría de los escritos de Philip Wylie tenían, de hecho, un trasfondo filosófico, tocando temas que suscitaban polémica pero que siempre se centraban en su crítica hacia el hombre y la sociedad, ya sea tratando cómo un hombre superpoderoso debe encontrar su lugar en el mundo y cómo genera suspicacia en los demás, o la relación entre los hombres y la mujeres en una sociedad poco dada a la críticas. Pero también el autor, ahora desconocido para la mayoría de la gente, tuvo gran influencia en las revistas populares y en los cómics en los años treinta y cuarenta. Tal vez sin su obra Gladiator, ahora mismo no sólo no existiría Superman, sino tampoco una pléyade de seres con poderes más allá de la imaginación.

Luis Alboreca (Madrid. España)

(1) Previamente, en un relato titulado The Reign of Superman que publicaron en el fanzine Science Fiction: The Advance Guard of Future Civilization nº 3, de junio de 1933, creado por ellos mismos, aparece un Superman que es el villano de la historia.

(2) Debido a este rechazo, Joe Shuster, deprimido, rompió todas las páginas del tebeo, aunque Jerry Siegel consiguió salvar la portada.

(3) Los estudiosos consideran que otra de las influencias de Superman era Doc Savage, del que tomaba su nombre, Clark Savage Jr. Aunque los autores refieren que se basaron en Clark Gable, actor ya famoso en aquellas fechas, y en el actor de westerns Kent Taylor, que era cuñado de la mujer de Siegel.

Primera aparición de Superman en los comics


Nietszche


Superrman en versión Tim Sale
una visión que recuerda a Hugo Danner


Joe E. Brown
antiguo Gladiator
se declara a Jack Lemmon.


Portada de la edición de Jaguar


El cómic de Superman con una imagen que aparece en la novela


Portada de una antigua edición del libro


Philip Wylie
el autor


Adaptación al cómic como "Legend"