Casas malditas: explorando los antros del horror

Un nuevo libro sobre cine de terror aparece por parte de Calamar Ediciones. Se trata de Casas malditas. La arquitectura del horror, escrito por el gaditano Ángel Gómez Rivero. Nos acercamos un poco al ensayo y, de paso, conversamos con el autor.


ENTREVISTA

¿Por qué un libro sobre "casas malditas"? ¿Cómo surgió la idea?

Había acabado mis libros Drácula versus Frankenstein y La marca del vampiro, donde quedé satisfecho con el extenso análisis ofrecido a dos de mis tres mitologías favoritas del género. En esas semanas de descanso postrero me planteé la continuidad. Hacía tiempo que andaba tras la idea de escribir un libro sobre las casas malditas y misteriosas. Cuando se enteró Julio Peces, director del Festival de Cine Fantástico y de Terror de Estepona, me animó en mi proyecto, e incluso se planteó el incluirlo como libro conmemorativo del certamen. Después llegarían cuatro meses de intenso trabajo que ahora verá la luz, gracias a Calamar Ediciones y a su excelente equipo técnico. Ocurre que, en principio, iba a tratar sólo de cine, con una extensión de unas 250 páginas. Después me animé y terminé incluyendo una primera parte dedicada a los casos que refieren las leyendas urbanas y, con mayor extensión, un repaso a lo que la literatura ha legado a lo largo de su historia. En total, 352 páginas en las que me he despachado a gusto, y que espero hagan disfrutar a los muchos aficionados de este querido género nuestro.

¿Cuáles son, para ti, las dos o tres mejores películas sobre la temática?

Tengo que hacer distinciones, pues en el libro se citan muchos casos, pertenecientes a las cuatro tipologías reseñadas al principio del mismo. Tendría que mirar todos los filmes y decantarme por los favoritos en un concepto global; pero pienso que es más interesante citar aquéllos que son los más significativos. No sólo por la calidad cinematográfica, o por mis preferencias, sino también por la intensidad con la que enfocan el tema. Del cine mudo dejaré constancia de El hundimiento de la casa Usher, de Jean Epstein; estoy obligado a citar La mansión encantada, de Robert Wise, como representante genuina del blanco y negro; estoy convencido, por último, que la casa Belasco, de La leyenda de la mansión del infierno, de Joh Hough, es de lo más terrorífico visionado hasta la fecha en el cine en color. El listado podría ampliarse, pues estamos ante una filmografía jugosa y extensa.

También habrá mucha morralla...

La hay, qué duda cabe. Títulos más que austeros que se aprovechaban de la veta abierta por producciones más nobles y trabajadas. Pero no voy a citar ninguno, porque no es mi línea. Pienso que toda obra, por insuficiente que sea, tiene su público. Procuro no herir sensibilidades y correr un tupido velo; lo que me interesa menos, lo suelo dejar de lado.

Con anterioridad a éste, has escrito también muchos libros sobre cine fantástico.

Escribo sobre cine fantástico desde chaval. Fui editor de la revista Metrópolis, colaborador de los fanzines Transilvania Express, Psicosis, Bathory, etc. Época pionera en la que éramos unos pocos los que apostábamos (y nunca mejor dicho, porque tú también estabas) por este género mal visto entonces. Los libros vendrían más tarde: Drácula en el cine, Christopher Lee. El regreso de las tinieblas, Fantaterror italiano, La marca del hombre lobo, Drácula versus Frankenstein, La marca del vampiro y ahora Casas malditas. La arquitectura del horror, mi trabajo más extenso hasta el momento.

Y también eres un inspirado autor de ficción...

Es cierto que me siento más novelista que ensayista, pero estamos en un mercado en el que es más fácil vender ensayos que novelas. He publicado Niebla en el cristal, Retablo de sombras, Gota a gota, Fotograma perdido y la antología de relatos fantásticos Retos y pomas. Y tengo muchas novelas inéditas aún, entre las que podría citar Cristal de fuego y Luna profunda. Siempre el suspense, la fantasía y el terror son los detonantes principales. También cultivo el campo del relato, publicando en diversas revistas literarias. Y pese a que he recibido alrededor de una docena de premios, pienso que el mejor de todos ellos es que un especialista de tu talla diga que soy un "inspirado autor". Gracias.

Acabas de recibir una nominación al premio Ignotus por tu ensayo Drácula contra Frankenstein, publicado por Jaguar. ¿Cómo se siente uno ante este reconocimiento? ¿Varía la óptica de lo que, a partir de ahora, harás?

Me siento orgulloso y contento. Es mejor que te quieran a que te desprecien, no hay duda, pero ello no me cambiará nada: seguiré escribiendo novelas y ensayos por pura inercia. Ya lo dijo Stephen King en su día. Yo, al igual que el maestro, no escojo; estoy dominado por mi propio destino. Ocurre que me encanta ese dominio que me arrastra hacia la intriga, lo imaginario y lo fascinante.

Y precisamente hablando de "lo que, a partir de ahora, harás"... ¿puedes comentarnos algo sobre tus próximos proyectos?

Estoy a punto de dar forma a una nueva novela (corta) de título La carta. Entre otras cosas, porque su esbozo ha dado pie a un guión para un corto de mi hijo, que será rodado en breve, y no quiero que se me adelante. La novela primero, la película después. En el terreno del ensayo, ya estoy con los organigramas previos de Monstruos espaciales, cuyo título lo dice todo.

 

CRÍTICA

El tema de las casas encantadas es uno de los más sugestivos que ha deparado el cine (a partir, muchas veces, y todo sea dicho, de la novela o el relato corto). En este tema, en efecto, se aúna la posibilidad de mezclar los elementos visuales con los psicológicos, y con ella se han logrado algunas obras maestras del cine como La mansión encantada de Robert Wise.

Ángel Gómez Rivero, entusiasta aficionado y sobrio escritor, proyecta su pasión por la temática y con un estilo trabajado y fresco a un tiempo nos ofrece su particular recorrido a lo largo de calles oscuras donde nos esperan casas tenebrosas, mágicas, malditas y escalofriantes. Subdivide el texto en tres apartados, como son por un lado la referencia a las leyendas sobre esta cuestión, que no son pocas; el reflejo que han tenido éstas en el mundo de la literatura; y, en definitiva, las películas que han ofrecido la temática. Subdivide este último apartado, además, en diversos y obvios, como el cine mudo, el blanco y negro, el color, las moradas de las cuales ha dispuesto el Conde Drácula, y un apartado que, a mi juicio, es el más interesante de todos, aún con la enorme valía de todos ellos: el reflejo que ha tenido la temática en el cine español. De este modo, de rebote, Gómez Rivero refiere un amplio estudio de nuestro cine de terror, en particular de muchas muestras de estos últimos veinte años, de los cuales apenas existe bibliografía salvo las habituales reseñas en revistas especializadas y páginas web.

El resultado es un excelente libro que, además, y como viene siendo costumbre por parte de Calamar Ediciones, viene apoyado por un soporte visual espléndido, además de una maquetación y encuadernación que dispensa a la publicación todo un envoltorio que, en este caso, lo hace tan atractivo como lo que narra. En este caso, contenido y continente están a la altura.


Addenda

Nada hay mejor que un ejemplo palpable. El autor nos ha permitido hacer un extracto de su libro y convertirlo en una reseña típica de pasadizo. Aquí lo tenéis. Esperamos que os guste.

Carlos Díaz Maroto (Madrid. España)

Los otros


House of Usher


Para entrar a vivir


The Amityville Horror (remake)


La Guarida


Ángel Gómez Rivero


El libro