William Hope Hodgson: Oscuros mitos y horrores del océano ignoto

Maestro de H. P. Lovecraft, William Hope Hodgson fue uno de los instauradores del horror cósmico, así como un consumado narrador de espantos marinos. Desde sus inicios en la navegación hasta su desgraciado final en la Primera Gran Guerra, echad una ojeada a su peculiar vida y obra...

El Autor

William Hope Hodgson nació el 15 de noviembre de 1877 en Blackmore End, Wetherfield, Finchingfield, condado de Essex en Inglaterra. Fue el segundo hijo de una numerosa familia compuesta nada menos que de doce hermanos, todos ellos hijos de Samuel Hodgson y Lissie Sarah Brown. Su padre era un pastor anglicano, quien a menudo era trasladado con toda su numerosa familia a localidades remotas, como bien puede ser Galway, en la escabrosa costa occidental de Irlanda (parajes que inspirarían a un ya adulto Hodgson a la hora de escribir una de sus más famosas obras, The House on the Bonderland). El joven William amaba el mar desde muy temprana edad, pero es muy posible que si a los trece años no se hubiese escapado de la escuela, la vida le hubiese deparado continuar la tradición y profesar la ocupación paterna. Sin embargo, su determinación le hace escapar e intentar enrolarse en la Marina Mercante, donde en un principio no es admitido dada su corta edad. Gracias a la mediación de un familiar, consigue ser aceptado, convirtiéndose en grumete, puesto que ocupará desde 1891, y durante cuatro largos años de aprendizaje en el mar. Con su edad y endeble constitución física era a menudo objeto de burlas y malos tratos por parte de sus compañeros de navío, sobre todo por el segundo de a bordo, lo que le lleva a tomar la decisión de aprender judo y defensa personal cuerpo a cuerpo para defenderse y proteger su integridad física en tan rudo ambiente. Llegó a convertirse en un atleta gracias a su constancia y determinación (esta misma inclinación hacia el mejoramiento físico la podemos observar igualmente en autores como Robert E. Howard o Yukio Mishima, con los que además Hodgson comparte ideas espirituales y existenciales).

En 1895 se matricula en una escuela técnica, donde dos años más tarde consigue el título de tercero de a bordo, y regresa al mar. Llegó a servir durante ocho años en la British Merchant Navy, tiempo durante el cual dio la vuelta al mundo al menos en tres ocasiones. Entre sus hazañas personales correspondientes a esa larga época destaca sobremanera la condecoración al valor que recibió de la Royal Humane Society por salvar la vida del primero de a bordo en alta mar, rescatándole de unas aguas infestadas de tiburones.

Pese a todo, la vida marítima parece no llenarle del modo en que esperaba, y para soportar las largas jornadas en alta mar se vuelca hacia una de sus aficiones, la fotografía, llegando incluso a montar una cámara oscura en el propio navío, donde revelar los negativos de sus numerosas exposiciones. Pero, aun así, Hodgson sigue sintiéndose a disgusto, quejándose continuamente de la mala vida que se ve obligado a llevar a bordo del barco, desde el deficiente trato con sus compañeros, al escaso alimento o el pobre salario, sin olvidar una existencia nómada y sin deseados lazos de unión con algo. Le resulta la del marino una vida dura y sórdida, deseando en silencio una existencia más confortable y agradecida. Esto le lleva a decidir abandonar la Marina, y en 1899 se instala en Blackburn, cerca de Liverpool. En tierra firme descubriría que su verdadera pasión es escribir acerca de la mar, dando especial protagonismo a las leyendas y supersticiosos cuentos que ha ido recopilando a lo largo de su carrera en compañía de curtidos marineros. Este folklore marino le sirve de inspiración para evocar el mal cuasi demoníaco de sus escritos, construyendo unos relatos tan novedosos como impactantes.

En 1902, ya alejado definitivamente de su vida como marino, crea la "Escuela de Cultura Física W. H. Hodgson", con la cual intenta ganarse la vida. Allí enseña la defensa cuerpo a cuerpo al estamento de policía de la ciudad, amén de a ciudadanos de a pie preocupados por su integridad, mientras escribe numerosos artículos sobre fotografía, el mar y la propia mejora de la constitución física. Aparte del profundo conocimiento de todo lo relacionado con los barcos, y de sus innumerables vivencias que le servirán de base a la hora de redactar su extensa obra de ficción, Hodgson sacó fruto de su pasión por la fotografía en la soledad de alta mar. Fue, según cuentan las crónicas de la época, uno de los primeros fotógrafos que supo captar con toda su grandiosidad la violencia de una tempestad en el mar, aparte de todos los fenómenos eléctricos asociados a tales explosiones de violencia de la naturaleza. Este conocimiento y buen hacer fotográfico se concretaría en una serie de conferencias ilustradas con numerosas fotografías recogidas a lo largo de los años. De igual modo, esto se vio publicado en el número de noviembre de 1907 en la revista norteamericana Putnam's Monthly bajo el título "Through the Vortex of a Cyclone". Contrastando con el éxito de sus artículos y conferencias, su escuela de cultura física se ve abocada al fracaso, quebrando tiempo después. Compaginando su labor en su propia escuela de cultura física, había comenzado sus colaboraciones en revistas como The Strand Magazine, Sandow's Magazine, Cassell's Magazine, Penny Pictorial Weekly o Nautical Magazine, viendo en la venta de diversos artículos su propio potencial como escritor.

Tres años más tarde, Hodgson recuerda sus conferencias sobre las violentas tempestades en la mar en una de las aventuras de su más famoso personaje Carnacki, con el relato titulado "The Haunted Jarvee".

Alrededor de 1904 decide dedicarse de pleno a la ficción literaria como complemento a sus ingresos merced a su carrera fotográfica. Hasta entonces, aparte de sus artículos, había escrito poesía durante su niñez, sin abandonar esa afición en sus largos años como marino, durante los cuales también había tratado de escribir un par de relatos claramente influenciados por las historias sobre la mar que sus compañeros narraban incesantemente. Sus primeros intentos por ganarse la vida como escritor suponen un fracaso rotundo; en una carta fechada el 17 de noviembre de 1903 Hodgson confiesa a un amigo que ha recibido hasta un total de 427 rechazos por parte de los editores. Sin ir más lejos, la considerada como su obra maestra The House of the Bonderland fue rechazada 21 veces antes de llegar a ser publicada.

Su primer relato publicado fue "The Goddess of Death", en abril de 1904, a la revista Royal Magazine, por el que cobró 28 dólares. "A Tropical Horror" ve la luz al año siguiente, en junio de 1905, a cargo de la prestigiosa revista The Grand Magazine, junto a relatos de famosos autores como Joseph Sheridan LeFanu o H.G. Wells. A estos primeros relatos les siguieron numerosos cuentos más en diversas publicaciones, entre los que destaca quizás su relato más conocido, "The Voice in the Night", publicado en noviembre de 1907 en The Blue Book Magazine. Con estas ventas conseguía vivir humildemente gracias a su calidad y el favor de los críticos de su época.

Igualmente en 1907 aparece publicada su primera novela, The Boats of the "Glen Carrig" (Chapman & Hall, Londres), que versa sobre un desgraciado naufragio en el Mar de los Sargazos fruto de unos extraños sucesos. Su argumento no resulta especialmente complicado, dado que nos conduce a la previsible situación de que los protagonistas han de vérselas con una serie de abominaciones surgidas de un mar primigenio y sin compasión. Curiosamente, esta novela sería la última en haber escrito Hodgson según su biógrafo Sam Gafford. Según ciertas cartas personales, se puede deducir que sus otras tres novelas fueron escritas antes, pese a ver la luz más tarde. The Boats of the "Glen Carrig" habría sido escrita según estos datos en 1904, mientras que The Ghost Pirates dataría de ese mismo año, y The Night Land de 1903.

Para su segunda novela publicada, al año siguiente, Hodgson por el contrario opta por quedarse en tierra firme con un relato que se podría calificar de más intimista, The House on the Borderland (Chapman & Hall, Londres), siendo ésta posiblemente su obra maestra dentro de su carrera. El propio Lovecraft la califica como un clásico, "quizás el mejor de todos los trabajos de Hodgson", convirtiéndose esta obra, tanto como todas las demás del mismo autor, en una clara influencia para el autor de Providence a la hora de forjar sus "horrores cósmicos". Escrito con una imaginación desbordante, y consiguiendo una lograda atmósfera de terror contenido, trata sobre una casona en la costa de Galway asomada a unos escarpados y profundos acantilados que marcan una discontinuidad espacio-temporal. Muy probablemente, esta obra se halle marcada por otra gran obra, La Máquina del Tiempo de H. G. Wells, en cuanto a la temática de saltos temporales y otras afinidades. Y de igual modo, también The House on the Bonderland influiría en otros autores y sus obras, como pueden ser David Lindsay, Sydney Fowler Wright, Olaf Stapledon, o C. S. Lewis. Señalemos la semejanza de esta obra con "The Hog", otra de las obras de Hodgson (de su serie sobre Carnacki), pues en ambas encontramos la inquietante presencia como encarnación del mal de unas criaturas de aspecto porcino y procedencia sobrenatural, que Hodgson parece utilizar con un simbolismo bíblico, influenciado muy seguramente por los sermones de su padre.

Hodgson vuelve a las temáticas marinas en septiembre de 1909 con su siguiente novela publicada, The Ghost Pirates (Stanley Paul, Londres), siendo ésta quizás su obra más lograda estilísticamente, evitando una caída hacia "reinos cósmicos", y reteniendo un alto nivel de realismo como contrapunto a los sucesos sobrenaturales que se narran. En ella se relata la existencia de un barco embrujado a la deriva, en un estilo cercano al cuento de fantasmas clásico, donde la presencia del mal se sugiere más que se enseña, creando un clímax difícilmente igualable.

A partir de 1911, Hodgson se convierte en colaborador habitual de la revista The Red Magazine, en la que llegará a publicar unos veinticinco relatos, así como de otras publicaciones como The London Magazine, The Story Teller, The Idler, The Cornhill Magazine, The Nash's Magazine o The New Magazine.

Entre los artículos que escribía destacan por la polémica que en su día suscitaron los relacionados con la mar. Esta polémica venía provocada por el carácter de sus escritos, siempre centrados en el sórdido ambiente que rodeaba a la Marina Mercante, con abusos, peleas y todos esos componentes que la sociedad prefería no saber, escondiendo la cabeza gracias a otro tipo de periodismo más idealista con la realidad. Según sus contemporáneos, Hodgson era un hombre atractivo, melancólico, y hacía gala de un envidiable sentido del humor, gastando continuamente bromas a sus hermanos, pero serio con las cosas que lo exigían.

Hodgson, tras comenzar su carrera literaria, se afilia a la Sociedad de Autores Británica, organización a la que ya pertenecían en aquella época reconocidos escritores como Sir Arthur Conan Doyle, George Meredith o H. G. Wells. Rápidamente, Hodgson se integra en la sociedad, llegando a colaborar en su boletín, The Author, destacando por ser un apasionado defensor de los derechos de los escritores. Tal actitud, en la defensa activa de sus ideas sin claudicar jamás a las críticas (en la línea de Jack London), la trasladará a sus propios personajes en cada una de sus novelas y relatos, quienes sin arredrarse por las trabas del camino penetran en lo desconocido echando mano si es necesario de todo su valor, buscando ánimo para seguir allí donde ya no queda.

Al igual que M. P. Shiel y Algernon Blackwood antes que él, William H. Hodgson crea un detective de lo sobrenatural, Carnacki (aunque curiosamente, éste no fue el primer nombre con que bautizara al personaje). Carnacki es el protagonista de nueve relatos de aventuras sobrenaturales, donde normalmente se rebate la idea de la existencia de casas encantadas o cualquier otro tipo de sucesos paranormales. Recordar que en esa misma época, el célebre creador de Sherlock Holmes, Sir Arthur Conan Doyle, investigaba y daba conferencias sobre espiritismo y otros temas relacionados como la existencia de hadas, en su afán por demostrar la existencia de una "dimensión espiritual". Hodgson llegó a coincidir accidentalmente con Harry Houdini en 1902, en su intento mutuo por desprestigiar todo intento por fomentar tales creencias en entes sobrenaturales. Ocho de las historias de Carnacki fueron publicadas por diversas revistas entre 1910 y 1912; dos fueron acortadas y publicadas junto a una poesía en 1910 en un volumen, mientras que las otras seis eran recogidas en marzo de 1913 en el libro Carnacki; The Ghost Finder (Eveleigh Nash, Londres). Treinta y cuatro años más tarde, en 1947, August Derleth, al frente de la editorial Mycroft & Moran, reeditó el libro para el mercado norteamericano con la adición de los tres relatos que faltaban.

Abril de 1912 ve la aparición de la más ambiciosa y extensa de las obras de Hodgson ,The Night Land: A Love Tale (Eveleigh Nash, Londres). Su extensión llega a las 538 páginas, muy superior a lo publicado por él hasta la fecha. La trama mezcla la ciencia-ficción con el terror más puro, llevándonos de la mano con el protagonista a través de la búsqueda de su amada, atravesando una tierra apocalíptica, reinada por la oscuridad y monstruosidades innombrables. La humanidad, amenazada por estas criaturas, se ha refugiado en enormes pirámides metálicas. Posteriormente a esta primera edición, Hodgson se ve obligado a condensar la novela, suponiendo esta condensación la pérdida de casi el 90% de la obra original, publicándola de nuevo junto a una selección de doce poemas bajo el título Poems and The Dream of X (R. Harold Paget, Nueva York/A. P. Watt, Londres). Esta novela, que por su ritmo y desarrollo guarda cierta semejanza con las novelas del ciclo artúrico, cambiando el Santo Grial por la amada del protagonista, llegó a suscitar tanto las críticas más favorables, como por ejemplo las de C. S. Lewis (autor de carácter medievalista creador de las series de "Narnia" y "Perelandra"), resaltando el inolvidable esplendor sombrío de sus imágenes, o Clark Ashton Smith, quien lleva a decir que "en toda la literatura de fantasía hay pocos trabajos tan puramente creativos", como las más desfavorables. Para Lovecraft, la eliminación de algunos pasajes excesivamente románticos no restan fuerza al conjunto, manteniendo una atmósfera opresiva y malsana, calificando la novela como poseedora de algunos de los fragmentos más potentes jamás escritos en la imaginación macabra. Entre las críticas, incluidas las de propio Lovecraft, las más enconadas se refieren a su tendencia a estropear su trabajo con excesivo sentimentalismo, y gratuitas apelaciones al amor humano concebido de un modo bastante inmaduro. El propio Hodgson aduce en su defensa que sus protagonistas sobreviven repetidamente a horrores sobrenaturales (como en The Boats of "Glen Carrig", o en The Ghost Pirates), o rozan con sus manos el vasto vacío del inexplorado cosmos (como en The House of Bonderland), por lo que es casi un milagro que ellos consigan expresar sus sentimientos de una manera que la humanidad llegue a percibir la majestuosidad de sus experiencias.

Hodgson da un brusco giro a su vida cuando a los treinta y seis años, el 26 de febrero de 1913, contrae matrimonio en Londres con Betty Farnworth, de su misma edad, según algunos biógrafos el gran amor de su juventud. Para disfrutar de su luna de miel eligen como destino el sur de Francia. Su gusto por la región, unido a un intento por amoldar su economía a su nueva vida, les hace decidir quedarse allí a vivir, estableciéndose en el departamento de Var. Desgraciadamente, durante esta época, la producción literaria de Hodgson se ve disminuida, ya fuera por unas u otras razones. Y sin embargo, tres colecciones de relatos ven la luz durante este periodo.

En septiembre de 1914, sale al mercado una colección de siete relatos ambientados, cómo no, en el mar, siendo la mayoría de ellos de corte fantástico. Este volumen aparecería bajo en título Men of the Deep Waters (Eveleigh Nash, Londres), siendo reeditada por Arkham House en 1967, con la adición de seis relatos no aparecidos en el volumen original. En mayo de 1916 aparece otra recopilación de temática similar titulada The Luck of the Strong (Eveleigh Nash, Londres). Y al año siguiente, en septiembre de 1917, una tercera recopilación de relatos marinos, pero esta vez de aventuras, sería editada bajo el título Captain Gault, Being the Exceedingly Private Log a Sea-Captain (Eveleigh Nash, Londres).

Acerca de la vertiente poética en la carrera de Hodgson prácticamente nada se ha dicho, quizás debido a la no muy notable calidad de sus poesías. Aparte de los poemas dedicados al mar publicados anteriormente en 1912, en el libro Poems and A Dream of X, la mayor parte de su producción poética se publicó en 1914 bajo el título Cargunka and Poems and Anecdotes. Posteriormente a su muerte, algunos otros aparecieron en las recopilaciones The Calling of the Sea (1920) y The Voice of the Ocean (1921). Y años más tarde, en 1977, todas sus poesías fueron recogidas en un solo volumen titulado Poems of the Sea.

Con el estallido de la I Guerra Mundial, Hodgson regresa a su Inglaterra natal acompañado por su esposa, e ingresa en la Academia Preparatoria de Oficiales de la Universidad de Londres. Dado su rango de oficial de la Marina Mercante, se le ofrece el ingreso en la Marina de Guerra, pero no duda en rehusar tal ofrecimiento pues no ha olvidado su penosa existencia como marino. Con el rango de alférez de Artillería en la Royal Field Artillery accede al servicio activo en 1915, siendo enviado de inmediato al frente. Después de sufrir una seria herida en la cabeza en un accidente de caballo el 10 de junio de 1916 es dado de baja, regresando a su hogar. Sin embargo, su excelente forma física le hace recuperarse con rapidez de sus graves heridas, siendo devuelto al servicio activo el 18 de marzo de 1917. Durante esta época se dedica plenamente al servicio militar, aunque no olvida su amor por la literatura en sus pocos ratos libres.

Formando parte de la 171 Brigada de la Royal Field Artillery toma parte en los combates que tienen lugar en el frente belga, distinguiéndose por su valentía, pues siempre se ofrece voluntario para desempeñar misiones de alto riesgo como observador de avanzadilla. William Hope Hodgson muere el 19 de abril de 1918, en las inmediaciones de Ypres, Bélgica, a la edad de 43 años, al recibir el impacto de una granada alemana. Sus escasos restos fueron enterrados cerca de Kemmel, en Bélgica, sin llegar a volver a pisar suelo inglés.

Tras su muerte y algunas publicaciones póstumas, la figura de Hodgson va cayendo en el más absoluto olvido; sus obras parecen ir quedando obsoletas a medida que el siglo avanza. Sin embargo, gracias al esfuerzo editorial del americano Herman C. Koenig, su novela The Ghost Pirates es reeditado dentro del volumen Famous Fantastic Mysteries, y "The Hog" aparece en la famosa revista Weird Tales. August Derleth compró en 1946 para Arkham House los derechos de las cuatro grandes novelas de Hodgson. El mismo Derleth obtuvo también algunos manuscritos inéditos gracias a la hermana del autor, Lissie Hodgson, incluyéndolos en el volumen Deep Waters en 1967, siendo esta una colección de los mejores cuentos de fantasmas dentro del ámbito del mar.

R. Alain Everts, célebre erudito estudioso de Lovecraft, y una de las más importantes autoridades sobre Hodgson, realizó una exhaustiva investigación sobre el autor, hallando numerosos datos biográficos, así como restaurando algunos de sus textos a partir de las versiones originales (esto se publicó en una serie de folletos a lo largo de 1988).

También Sam Gafford y más tarde Sam Moskowitz descubrieron y publicaron posteriormente algunas historias y narraciones incompletas nunca antes editadas. Concretamente Sam Moskowitz, en 1975, escribe un notable ensayo acerca de Hodgson, que más tarde se convertirá en el prólogo de una colección selecta de relatos del autor titulada Out of the Storm (Donald M. Grant, West Kingston, R. I., U.S.A.). Gracias a estos y otros eruditos, el trabajo de Hodgson, a excepción de algunos relatos menores y poemas, ha sido conservado hasta nuestros días para mayor alegría del aficionado.

En 1958, Alfred Hitchcock, en su serie televisiva de misterio y suspense Suspicion, dedica un capítulo de una hora a una adaptación del relato de Hodgson "The Voice in the Night" con una lograda y bella atmósfera tenebrista. Más detalles sobre este capítulo están incluidos en Alfred Hitchcock Presents: An Illustrated Guide to the 10-Year History of Television's Master of Suspense de Brian Kelleher y John McCarthy (St. Martin's Press, 1985). Se suele comentar que la excelente película nipona Matango (1963), de Ishirô Honda, también está basada en este relato.

R. Alain Everts, célebre erudito estudioso de Lovecraft, y una de las más importantes autoridades sobre Hodgson, realizó una exhaustiva investigación sobre el autor, hallando numerosos datos biográficos, así como restaurando algunos de sus textos a partir de las versiones originales (esto se publicó en una serie de folletos a lo largo de 1988).

También Sam Gafford y más tarde Sam Moskowitz descubrieron y publicaron posteriormente algunas historias y narraciones incompletas nunca antes editadas. Concretamente Sam Moskowitz, en 1975, escribe un notable ensayo acerca de Hodgson, que más tarde se convertirá en el prólogo de una colección selecta de relatos del autor titulada Out of the Storm (Donald M. Grant, West Kingston, R. I., U.S.A.). Gracias a estos y otros eruditos, el trabajo de Hodgson, a excepción de algunos relatos menores y poemas, ha sido conservado hasta nuestros días para mayor alegría del aficionado.

En 1958, Alfred Hitchcock, en su serie televisiva de misterio y suspense Suspicion, dedica un capítulo de una hora a una adaptación del relato de Hodgson "The Voice in the Night" con una lograda y bella atmósfera tenebrista. Más detalles sobre este capítulo están incluidos en Alfred Hitchcock Presents: An Illustrated Guide to the 10-Year History of Television's Master of Suspense de Brian Kelleher y John McCarthy (St. Martin's Press, 1985). Se suele comentar que la excelente película nipona Matango (1963), de Ishirô Honda, también está basada en este relato.

Obra

William Hope Hodgson a pesar de no ser considerado como uno de los pilares básicos de la literatura clásica dedicada al género fantástico, ha influido notablemente en la obra de otros autores, amén de deleitar a numerosos lectores a lo largo de las décadas. Quizás más que por su propia obra se le conozca por la influencia ejercida sobre Howard Phillips Lovecraft, no tan importante como algunos avispados editores se empeñaron en señalar, pero considerable pese a todo. Hodgson permaneció largos años olvidado por editores y público, hasta que tras el tremendo auge que disfrutó la obra de Lovecraft, los editores se empeñaron en seguir escarbando en el filón, para lo cual rebuscaron entre los papeles del maestro de Providence para hallar en sus cartas pistas sobre los escritores que le habrían influenciado. Así, la obra de Hodgson se reeditó con el epígrafe "el maestro de Lovecraft", fácil adjetivo que sólo buscaba vender ejemplares. Pese a lo cual, hemos de dar gracias, pues supuso el resurgimiento de uno de los grandes cultivadores del género de terror, quien, al igual que otros colegas, murió prematuramente, privándonos del placer de una carrera más extensa y fructifica. Se debe comentar que, desde luego, Hodgson fue una influencia para Lovecraft, pero una entre muchas. Analizando la obra de ambos se puede afirmar que el germen de toda la trama cósmica que llena la obra de Lovecraft yace en parte en The House on the Bonderland, pero ni mucho menos es su influencia básica para la creación de los famosos mitos de Cthulhu. Igualmente, el propio Cthulhu y su panteón innombrable deben algo a los horrores surgidos del mar de Hodgson, pero cuánto es algo que ni Lovecraft hubiera podido decir. Sería injusto culpar a Hodgson de la fobia de Lovecraft al mar y al pescado, aunque es indudable que Cthulhu fue concebido en un medio salino, entre islotes y extensas alfombras de algas. Leyendo célebres relatos como "La Sombra sobre Innsmouth", a uno le vienen a la cabeza retazos de la obra de Hodgson, como "La voz en la noche"; esa malsana atmósfera, esa enfermedad contagiosa que mora en las entrañas del mar y que se va extendiendo por un pueblo de marineros, se percibe en la obra de Hodgson. Aunque reiteremos que si alguna obra de Hodgson influyó en Lovecraft, sin duda fue The House on the Bonderland de la cual dijo: "El peregrinaje del espíritu del protagonista a través de ilimitados años luz de espacio cósmico y kalpas de eternidad, y su visión de la muerte del sistema solar, constituyen algo casi único en la literatura".

Resulta fácil y vacuo hacer conjeturas, pero es posible que de no ser por su acusada predilección por las leyendas del mar y los supersticiosos cuentos de fantasmas, hubiese acabado escribiendo novelas de aventuras con las que ganarse la vida; como un autor menor probablemente, sin llegar a las cotas de Daniel Defoe, Herman Melville o Robert Louis Stevenson, pues su obra no difiere en gran medida de relatos de piratas y marinos que se escribían en la época. Pero la diferencia con estos grandes autores radica en su gusto por lo sobrenatural, su concepción de la aventura dentro de un universo fantástico y malsano. Las aventuras a que tienen que enfrentarse sus personajes vienen propiciadas por hechos sobrenaturales que se superponen a otras desgracias, llamémosles comunes, tales como naufragios o tormentas tropicales, sin olvidar la falta de alimentos y agua.

Su obra, en su mayor parte, está encuadrada en el mar, logrando una conseguida mezcla de realismo y fantasía. Por un lado relata con maestría la vida en la mar allá por la época del siglo XIX, basada no cabe duda en la propia extensa experiencia del autor, mientras que por otro tenemos una cuidada recreación de las leyendas, mitos o simples supersticiones que todo buen marino conocía y cultivaba. Leyendas que amoldó a sus propios miedos y fobias dejando a su imaginación dar forma a toda una gama de horrores surgidos de los mares. Horrores con formas bien definidas en muchas ocasiones, tales como cangrejos gigantes, pulpos de descomunales tentáculos, seres con aspecto de pez que esconden una anómala inteligencia, hongos de aspecto putrefacto que cubren en toda su extensión islas yermas de vida "normal", sin olvidarnos de enormes ratas que se adueñan de barcos a la deriva surgiendo de putrefactas bodegas; horrores estos sacados de las leyendas de un mar misterioso e inabarcable en el siglo XIX. Pero no son estos los únicos horrores que pueblan las páginas de sus obras, hay también otros horrores surgidos del mar, de un mar más profundo, más siniestro, y mucho más desconocido.

La prosa de Hodgson no resulta brillante, aunque sí cuidada, sobre todo en detalles marineros. En palabras de Lovecraft en su libro Supernatural Horror in Literature "de estilo indiferente, pero en ocasiones tremendamente poderosas en sus visiones de mundos y seres que acechan bajo la superficie de la vida, es la obra de William Hope Hodgson Aunque favorece conceptos anticuados y sentimentales del universo, y de las relaciones del hombre con el mundo y sus semejantes, Hodgson es quizás apenas inferior a Algernon Blackwood en su fervor creativo de lo irreal. Pocos pueden igualarlo en su descripción de una humanidad sitiada por fuerzas innombrables y monstruosas entidades mediante alusiones casuales y detalles insignificantes, o en comunicar el vago espanto espectral que se relaciona con ciertos edificios o regiones". Los relatos de Hodgson toman como base un profundo conocimiento de la vida marinera por encima de estilismos del lenguaje, creando atmósferas opresivas y creíbles a bordo de navíos llenos de misterio, y colocando allí a personajes tan reales como aquellos marineros con los que compartió largos años de su vida. Personas reales en un ambiente creíble, introduciendo después la semilla del terror.

He ahí la esencia del buen cuento de miedo: Dibujar un entorno real donde introducir lo irreal. Y Hodgson lo hace a la perfección, en la mar, el hábitat que mejor conoce, creando en su conjunto una obra única dentro de la literatura fantástica. Allí donde otros ambientan sus horrores en solitarios cementerios, antiguas casas solariegas, o criptas desdeñadas de la luz del sol, Hodgson nos muestra vastas extensiones de embravecido mar, islotes abandonados de toda vida natural, mantos de algas que abarcan distancias asombrosas, arboladuras, cubiertas, camarotes y bodegas infectas, logrando helarnos el alma con cada soplo de brisa. Y es que el mar resulta un escenario grandioso para ubicar relatos de terror, más aún el mar del siglo XIX, pero también el de nuestros días. Un escenario da la impresión que desaprovechado.

Hodgson logra una atmósfera inquietante casi sin esfuerzo, introduciendo paulatinamente el terror en la vida cotidiana. Como por ejemplo en "The Ghost Pirates", quizás su mejor obra, de la cual Lovecraft dice: "es la poderosa crónica del último viaje de un barco embrujado y de los terribles espectros del mar (de aspecto casi humano, y quizás los espíritus de los bucaneros de antaño) que lo acosan y finalmente arrastran a un destino desconocido. Con su dominio de conocimientos marítimos y su inteligente selección de alusiones e incidentes sugestivos de horrores latentes en la naturaleza, este libro alcanza en ocasiones, envidiables cumbres de poder". Por su parte, el prestigioso crítico E.F. Bleiler comenta en The Guide to Supernatural Fiction: "Brillante y repleta de términos marineros, nos encontramos ante una de las más grandes novelas del mar. Aunque en cierto sentido puede estar inspirada en The Inheritors, de Conrad y Hueffer, la supera en detalles y buena factura". Haciendo uso de la noche en el mar, los sonidos de los aparejos y el romper de las olas contra el casco, crea un medio ideal para introducir el elemento fantástico con elegancia, soltura y absoluta credibilidad. No por nada Fritz Leiber afirmó "el relato se va adentrando progresivamente en un ambiente espectral, y la tensión aumenta ininterrumpidamente, de tal forma que no encuentro otra historia comparable a ella".

Podríamos considerar a Hodgson como el creador de un espléndido subgénero, al que denominaríamos "terror marino", dentro de la literatura fantástica. Un subgénero que indudablemente tocaría Lovecraft aunque de un modo mucho más "cósmico". La obra de Hodgson es única, ningún otro autor ubicó de modo habitual sus horrores en el mar. Lo más aproximado podríamos decir que es Peter Benchley en la segunda mitad del siglo XX, gozando de gran popularidad a raíz de la filmación por parte de Steven Spielberg de una de sus novelas, (Jaws, 1974) dando lugar a la quizás mejor película del afamado cineasta, Tiburón (Jaws, 1975), aunque basta una somera lectura para descubrir que poco tienen que ver ambos autores entre sí. Allí donde Hodgson ambienta sus terrores dentro de una trama claramente sobrenatural y profundamente imaginativa, Benchley hace gala del "realismo exagerado" para desarrollar sus aventuras marinas. Hodgson no se basa en investigaciones científicas para crear monstruos, los saca de su imaginación, diseñándolos a partir de leyendas y mitos que es mejor no nombrar a bordo de un barco.

No aparece en la obra global de Hodgson algo que abunda en otros autores contemporáneos suyos: un barroco regusto a cuento con paradoja moralizante incorporada. Sus personajes no son individuos martirizados por apetencias impropias o prohibidas, ni se ven castigados por un poder superior por sus prácticas ignominiosas en el oscuro lado de la vida, sirviendo así de ejemplo a la humanidad para evitar tratos con el mal. No; sus personajes no debaten en su fuero interno si sus acciones son las adecuadas para la moral pública, sino que se ven sumergidos en una situación límite y actúan en consecuencia, dispuestos a salvar su vida antes que su alma. Son hombres acostumbrados a una vida de penurias y sufrimientos que no se arrugan ante la adversidad.

Tampoco vemos demasiado diáfana en su obra la tendencia hacia una aclaración racional, tal y como la entendemos, vinculada a la ciencia. Si observamos aunque no siempre una explicación a parte de lo acaecido desde un punto de vista exclusivamente lógico, racionalizando lo inexplicable, o bien desde la seudo ciencia en sus relatos sobre Carnacki. Lo importante es la aventura, las peripecias a que se ven sometidos sus personajes más allá de cualquier explicación detallada y plausible del mal.

Entre sus defectos, cabe decir que algunos de sus monstruos, una vez mostrados, pierden parte de su magia, llegando a caer en ocasiones incluso en lo risible (difícilmente nos causará desasosiego a los lectores del siglo XXI la evocación de cangrejos gigantes), pero no conviene olvidar la ubicación temporal de los mismos, cuando la sociedad del siglo XIX creía firmemente en la existencia de monstruos marinos en lejanos océanos.

Igualmente se le puede achacar que no profundice demasiado en la caracterización psicológica de los personajes, aspecto que parece obviar en gran parte de su obra. Otro de los defectos que se le atribuyen es el de utilizar un romanticismo soso y vulgar como aliño en sus tenebrosas tramas. Uno de sus más feroces críticos a este respecto fue el propio Lovecraft, afirmando acerca de su novela The Boats of the "Glen Carrig": "el torpe y pseudo romántico intento por reproducir la prosa del siglo XVIII debilita el efecto general de la novela, pero eso se compensa con la genuina erudición náutica". Conociendo someramente la opinión de Lovecraft respecto al romanticismo, no es de extrañar que ese aspecto de la obra de Hodgson fuera el que más le desagradara, pero queda bien claro que tal defecto, si podemos llamarlo así, no desvirtúa el fondo de sus relatos. Valga como ejemplo la opinión que al propio Lovecraft le merece otra de las obras de Hodgson: "The Night Land es una extensa historia del infinitamente remoto futuro de la tierra, miles de millones de años tras la muerte del sol. Está narrada de una manera más bien torpe, como los sueños de un hombre del siglo XVII, cuya conciencia habita en la de su propia reencarnación futura, y está seriamente dañada por una dolorosa verborrea, repeticiones, sentimentalismo romántico artificial y nauseabundo, y un intento de lenguaje arcaico aún más grotesco y absurdo que el de Glen Carrig". Duras palabras para quien dicen fue su maestro. "Admitiendo todos sus defectos, es aún una de las más poderosas obras de imaginación macabra jamás escrita. La imagen de un planeta muerto sumergido en la noche eterna con los supervivientes de la raza humana concentrados en una tremenda pirámide de metal, y sitiados por monstruos híbridos e inconcebibles fuerzas de las tinieblas, es algo que ningún lector puede olvidar. Sombras titánicas y entidades inhumanas de estirpe inaudita ­ los merodeadores de la oscuridad, el mundo inexplorado y ajeno a los hombres que rodea la pirámide ­ están sugeridos y parcialmente descritos con inefable potencia; mientras que el paisaje de la tierra de la noche con sus abismos, laderas y volcanes moribundos, adquieren un terror casi palpable bajo el toque del autor". Sin ánimo de ser crítico, da la impresión de que el maestro hable de dos novelas completamente distintas. "Mediando el libro, el protagonista principal se aventura fuera de la pirámide en una búsqueda a través de regiones embrujadas y vírgenes de presencia humana durante millones de años ­ y en la lenta y minuciosa crónica de su progreso día a día, a lo largo de inimaginables leguas de tinieblas inmemoriales ­ se percibe un sentido de alienación cósmica, de sofocante misterio y aterrorizada incertidumbre que no tiene paralelo en la literatura. La última parte del libro se arrastra miserablemente, pero no desvirtúa el tremendo poder de toda la obra".

Por último mencionar al que sea quizás su personaje ­ que no su libro ­ más famoso, Carnacki, el "descubre fantasmas", comenzando con la opinión que le merecía a Lovecraft en su Supernatural Horror in Literature: "Carnacki, the Ghost-Finder consiste en varios cuentos publicados anteriormente en revistas. En calidad está muy por debajo del nivel de los otros libros. Nos encontramos aquí con una figura más o menos convencional del tipo "detective infalible" ­ vástago de M. Dupin y Sherlock Holmes y pariente cercano del John Silence de Algernon Blackwood ­ moviéndose a través de escenas y eventos desdibujados por una atmósfera de "ocultismo" profesional. Unos pocos episodios, sin embargo, son de indudable interés y muestran destellos del peculiar genio característico del autor". Como muy bien dice Javier Martín Lalanda en el prólogo del libro Carnacki el cazafantasmas, este personaje "vendría a ser aquello en lo que se habría convertido un Sherlock Holmes, sin Watson, que hubiese desarrollado un especial interés por los casos sobrenaturales", un detective de lo oculto en la línea de otros muchos cultivados por grandes nombres de la literatura de terror. Un detective ensombrecido como tantos otros por la figura de Sherlock Holmes, que narraba sus peculiares aventuras en su hogar, en el 472 de Cheyne Walk, a cuatro atentos comensales. Pese a desenvolverse con soltura, las historias que componen la serie sobre Carnacki carecen de la fuerza y vigor narrativo que se percibe en sus relatos ambientados en la mar, como si su dominio del tema no fuera tan amplio y preciso.

Volvamos a Javier Martín Lalanda: "Alter ego de Hogdson, quien escribe estas historias de Carnacki como si él mismo fuese uno de los amigos del excéntrico investigador, atribuyéndose el trasparente seudónimo de Dodgson, obtenido a partir de su apellido mediante un simple cambio de iniciales, Thomas Carnacki hará amplio uso en buena parte de sus casos de la fotografía, que, como sabemos, fue una de las artes predilectas de Hodgson, y de la electricidad, algo de lo que nuestro autor se ufanaba en poseer cuando tenía un gimnasio en Blackburn". Como anécdota señalar que en la serie televisiva británica Los Rivales de Sherlock Holmes, en 1972 se adaptó el relato de Hodgson "El Caballo de lo invisible", contando con el actor Donald Pleasence para interpretar al peculiar detective Thomas Carnacki.

Bibliografía

Haremos a continuación un repaso a su carrera citando sus obras sin tener en cuenta el libro o la revista en que fueron publicados por vez primera, a excepción de sus cuatro novelas más conocidas, las cuales son:

The Boats of the "Glen Carrig" (London: Chapman and Hall, 1907) Titulado en castellano Los náufragos de las tinieblas.

The House on the Borderland (London: Chapman and Hall, 1908) Titulado en castellano La casa en el confín de la tierra, La casa del confín del mundo y La casa en el confín del mundo.

The Ghost Pirates (London: Stanley Paul, 1909) Titulado en castellano Los piratas fantasmas.

The Night Land (London: Eveleigh Nash, 1912) Dividida en dos volúmenes. Titulado en castellano El reino de la noche.

Y en cuanto a sus relatos:

"From a Tideless Sea" (Desde el mar sin mareas)

"The Voice in the Night" (Una voz en la noche)

"The Gateway of the Monster" (La puerta del monstruo)

"The Whistling Room" (La habitación que silbaba)

"The Derelict" (La nave abandonada)

"On the Bridge".

"The Island of the Crossbones".

"Demons of the Sea".

"The Haunted 'Jarvee'" (El embrujamiento del Jarvee)

"The Hog" (El cerdo)

"By the Lee".

"Captain Dang".

"The Crew of the Lancing".

"The Find"(El hallazgo)

"The Finding of the Graiken"(El descubrimiento del Graiken)

"The Habitants of Middle Islet" (Los habitantes de la isleta Middle)

"The Heathen's Revenge".

"The Horse of the Invisible" (El caballo de lo invisible)

"The House Among the Laurels" (La casa entre los laureles)

"The Island of the Ud".

"The Mystery of the Derelict" (El misterio del buque abandonado)

"The Plans of the Reefing Bi-Plane".

"The 'Prentices' Mutiny".

"The Promise".

"R.M.S. "Empress of Australia"".

"The Riven Night".

"The Room of Fear".

"Sailormen".

"The Searcher of the End House" (El investigador de la casa apartada)

"The Sharks of the St. Elmo".

"The Stone Ship" (La nave de piedra)

"The Terror of the Water-Tank" (El terror del tanque de agua)

"The Thing Invisible" (La cosa invisible)

"A Tropical Horror" (Un horror tropical)

"The Waterloo of a Hard-Case Skipper".

"The Baumoff Explosive".

"Fifty Dead Chinamen All in a Row".

"The Heaving of the Log".

"The Mystery of the Ship in the Night".

"Old Golly".

"The Shamraken Homeward Bounder" (El regreso al hogar del Shamraken)

"The Phantom Ship".

"Sea-Horses".

"The Terrible Derelict".

"The Valley of Lost Children".

"Out of the Storm" (Más allá de la tormenta)

"Eloi Eloi Lama Sabachthani" (Eloi, Eloi, Lama Sabachthani)

"The Haunting of the Lady Shannon" (El encantamiento del Lady Shannon)

"The Albatros" (El Albatros)

"The Case of the Curio Dealer".

"The Drum of Saccharine".

"The Red Herring".

Selección de los mejores libros publicados en inglés de William Hope Hodgson:

The Boats of the "Glen Carrig" (London: Chapman and Hall, 1907)

The House on the Borderland (London: Chapman and Hall, 1908)

The Ghost Pirates (London: Stanley Paul, 1909)

The Night Land (London: Eveleigh Nash, 1912)

The House on the Borderland and Other Novels (1946)

The Ghost Pirates, a Chanty, and Another Story (Chapbook, 1909)

Carnacki, the Ghost-Finder, and Poem (chapbook, 1910)

Poems; and A Dream of X (chapbook, 1912) poemas y una novela condensada. También publicada como The Dream of X.

Carnacki, the Ghost-Finder (London: Eveleigh Nash, 1913)

Cargunka and Poems and Anecdotes (1914)

Men of the Deep Waters (1914)

The Luck of the Strong (1916)

Captain Gault, Being the Exceedingly Private Log of a Sea-Captain (1917) Obra compuesta de relatos no fantásticos.

The Calling of the Sea (1920) Colección de poemas.

The Voice of the Ocean (1921) Colección de poemas.

Deep Waters (Sauk City, Wis.: Arkham, 1967) Obra editada por August Derleth.

Out of the Storm: Uncollected Fantasies (West Kingston, RI: Donald M. Grant, 1975) Obra editada por Sam Moskowitz

Poems of the Sea (1977) Colección de poemas.

Masters of Terror: Volume One: William Hope Hodgson (London: Corgi, 1977)

William Hope Hodgson: A Centenary Tribute (1877-1977) (1977)

Spectral Manifestations (1984) Obra editada por Ian Bell compuesta por relatos condensados.

Demons of the Sea (Warwick, RI: Necronomicon Press, 1992) Obra editada por Sam Gafford compuesta por relatos y tres ensayos.

At Sea: Four Previously Uncollected Adventures (Warwick, RI: Necronomicon Press, 1993) Obra editada por Sam Gafford.

The Haunted 'Pampero' (West Kingston, RI: Donald M. Grant, 1992, 1996).

Terrors of the Sea (West Kingston, RI: Donald M. Grant, 1996) Obra compuesta por relatos inacabados prologados por Sam Moskowitz.

Libros donde encontrar interesantes biografías y críticas de su obra publicados en inglés:

Bell, Ian, ed. "Visions and Venturer"s. 1987.

Bleiler, E. F. "William Hope Hodgson." en Supernatural Fiction Writers. New York: Scribner's, 1985, pp. 421-28.

Everts, R. Alain. "William Hope Hodgson: Master of Phantasy." Shadow. Birmingham, England, 19, 20 (1973) fotos del autor incluidas.

Gafford, Sam; with Doug Anderson. A William Hope Hodgson Bibliography. Warwick, RI: Necronomicon Press.

Moskowitz, Sam. "William Hope Hodgson". En Out of the Storm. West Kingston, RI: Donald M. Grant, 1975.

Moskowitz, Sam. Introducción a Terrors of the Sea. West Kingston, RI: Donald M. Grant, 1996.

En cuanto a la publicación en castellano de la obra de William Hope Hodgson, y aunque suene repetitivo, ya que parece ser regla general entre autores de género fantástico, parte de su obra sigue inédita por nuestras tierras. La esperanza es lo último que se pierde, y debemos seguir confiando en que nuestras editoriales,, aparte de reeditar obras ya publicadas del autor, se lancen a la aventura de ofrecer al público sus relatos y novelas aquí desconocidas. Los libros editados hasta la fecha son:

Carnacki el cazafantasmas (1993), Anaya S.A. Volumen que recoge los siguientes relatos: "La puerta del monstruo"; "La casa entre los laureles"; "La habitación que silbaba"; "El caballo de lo invisible"; "El investigador de la casa apartada"; "La cosa invisible"; "El embrujamiento del Jarvee"; "El hallazgo"; "El cerdo".

La casa del confín del mundo (1981) Fontamara.

La Casa en el confín de la tierra (1983) Bruguera. S.A. [También ha habido ediciones, con el título a veces variado, por parte de Fontamara, Valdemar y Fórum].

La Casa en el confín de la Tierra (1998) Valdemar.

La casa en el confín del mundo (1985) Forum.

Cuentos de alta mar (1985) Forum.

Desde el mar sin mareas (1989), Valdemar. Volumen que contiene los siguientes relatos: "Una voz en la noche"; "La nave abandonada"; "Desde el mar sin mareas"; "El regreso al hogar del Shamraken"; "Los habitantes de la isleta Middle"; "La nave de piedra".

Los Habitantes de la isleta Middle (1992) Compañía europea de Comunicación e Información.

Un horror tropical y otros relatos (1999) Valdemar. Volumen con los siguientes relatos: "Un horror tropical"; "Tormenta"; "Más allá de la tormenta"; "El descubrimiento del Graiken"; "Eloi, Eloi, Lama Sabachtani"; "El misterio del buque abandonado"; "El terror del tanque de agua"; "El encantamiento del Lady Shannon"; "El Albatros".

Los Náufragos de las Tinieblas (1983) Ediciones Martínez Roca S.A.

La Nave abandonada y otros relatos de Horror en el mar (2000) Valdemar. Volumen que contiene los mismo relatos que el citado anteriormente Desde el mar sin mareas.

Los Piratas Fantasmas (1999) Valdemar.

Los Piratas Fantasmas (1985) Fórum.

Los Piratas Fantasmas (1980) Fontamara.

El reino de la noche (1985) Fórum.

Una voz en la noche (1992) Compañía europea de Comunicación e Información.

 

Denis Montejo (Vitoria. España)